“El primer acto judeofobo de 2010 en España”

Febrero 2, 2010 por kolisraelorg

Tuvo lugar la tarde del lunes 1 de febrero en Madrid, por parte de una señora ya madura en el Paseo de la Castellana, en pleno centro de la Capital Española.

Reubén es un joven veinteañero judío Jasídico, de esos que la prensa rápidamente cataloga como ultra-ortodoxo y todos se echan las manos a la cabeza pensando en radicalismo religioso, pese a que la jasidut tiende a la práctica de la piedad y la bondad en lo referente al servicio de D”s. O lo que es lo mismo; una vida de rezos y plegarias ajenas a política y temas mundanos. Siempre viste de modo jaredí; un saco y pantalones negros, con sombrero y tirabuzones en los costados de la cabeza como manda la Halája (ley judía). Al menos cuando no recibe amenazas por parte de árabes de su barrio.

Esa tarde de febrero Reubén iba caminando por la calle en dirección a la Tefilá de Minjá-Arbit (oraciones de la tarde) a la sinagoga cuando una señora le increpó; -¡vaya, un judío! Que inusual. Y al instante una retahíla de insultos y despropósitos; “Vosotros (se entiende que se refiere a todos los judíos) sois los culpables de la Guerra de Irak”, “estáis haciendo un holocausto con los palestinos”, “iros de Europa” “usureros”, “ladrones”, y demás falacias propias de una española del Siglo XV. Todo esto señalándole con desprecio con un dedo y acusándole de J-U-D-I-O como si se tratase de una maldición.

Pero el acaloramiento de esta rashá (perversa) no acabó solo en difamaciones contra el joven judío sino también hay que sumarle una agresión física; un fuerte sopapo.

Todo esto ocurre en la España del Siglo XXI donde “hoy día no hay actos antisemitas. Antisemitismo era la dictadura de Franco” según palabras del actual presidente español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero al diario israelí Maariv en octubre de 2009 en una visita oficial al Estado Hebreo. Cabe añadir que la agresora se autodefinió como socialista en plena discusión, puesto que en un primer momento Reubén le calificó como ‘fascista’ al pensar que se trataba de un ataque de la extrema derecha y, para defenderse de tal deshonra la señora apuntó; “no, yo soy del PSOE”.

A todo esto con un público que en lugar de intervenir y zanjar la disputa se limitó a grabarlo con el móvil. Toda una muestra de cultura y acto cívico. Toda una muestra de Alianza de Civilizaciones.

No es de extrañar que una señora como esta culpe a todos los judíos de todos los males del mundo. Es casi seguro que incluso también tuvieron culpa en el terremoto de Haití. ¡Que duda cabe! Al fin y al cabo son J-U-D-I-O-S.

La prensa en este país es la encargada de generar ese odio medieval contra todo lo judío y no solo contra Israel. No nos engañemos. La prueba está en la agresión contra Reubén, un chico religioso, madrileño, apartado de la política y cuya única arma es un libro de oraciones.

Las noticias, por llamarlas de algún modo puesto que menos informar hacen de todo, desvirtúan la realidad hasta tal punto que ya no es Jerusalem sino Tel-Aviv la Capital de Israel según el periódico de tendencia izquierdista El País. Una muestra clara del poder de la prensa escrita en este país que trata de boicotear a una Nación Soberana, implicando directamente al lector y creando señoras capaces de pegar a un chaval por la calle y ofenderse al ser llamada ‘fascista’.

Y esto dejamos que ocurra en la España del Siglo XXI.

Y ocurre con un presidente que solo sabe culpar a Israel, con tal de quedar bien, de los problemas de Oriente Medio mientras se coloca una Kefiá, con tal de quedar mejor, en plano mitin.

Y ocurre con un gobierno que autoriza manifestaciones “por la paz en Oriente Medio” donde Israel no tiene cabida por ser, según todos los sectores de la rancia izquierda española, el principal obstáculo para la paz y donde en dicha manifestación también se arremete contra un ciudadano judío-israelí.

Y ocurre en un país cuyos miembros y “miembras” del gobierno socialista y amigos caminan junto con seudo-liberales, izquierdas fascistas, pancarteros del “No a la Guerra de Irak” pero nada contra la de Afganistán o Líbano, actorzuchos de la SGAE y demás vividores, enarbolando pancartas y comparando a Israel con el nazismo, sustituyendo esvásticas por la Estrella de David, gritando muerte a Israel, viva Hamás en manifestaciones en pleno centro de la Capital española.

¿Así cómo no vamos a tener señoras y señores judeofobos que se crean héroes al escupir a un judío en plena calle y piensen así que salvaguardan la chachiprogresía, o lo que es lo mismo, la libertad de unos suprimiendo la de los otros?

David Adael
2 de febrero de 2010
davidadael.blogspot.com

Don importante y Bin Laden

Enero 21, 2010 por kolisraelorg

Dice Llamazares, el líder del partido comunista de España y miembro de IU, que el FBI no ha utilizado su imagen por casualidad sino que su uso ha sido premeditado y con total alevosía “No creo que EE.UU haya encontrado mi imagen por casualidad en Google. Sólo puede ser por dos motivos: prejuicios y sectarismo“, ha sentenciado Llamazares. Tiene el pavo subido y se piensa el pobre hombre que han utilizado su imagen por ser un “importante” político de izquierdas…sin comentarios, el ridículo lo hace solo. Pero eso si, está encantado con ser el protagonista de esta historieta.

Lo más curioso es que Llamazares se siente preocupado por la manipulación que se ha hecho de su jeta, perdón de su rostro, y se siente preocupado porque, según afirma, “su seguridad está en juego” ¿Pero a qué juega? ¿quién va a perder un segundo de su valioso tiempo en fastidiarle la vida a este hombre? Aunque lo que más le preocupa son los problemas que le puede causar la osadía del FBI ya que ¿y si un día aterriza en cualquier aeropuerto de los EE.UU? No obstante y bien pensado ¿qué pinta un líder comunista en el corazón del “imperio”? A no ser que vaya a comprar crema de cacahuete, el imperio nunca puede tener nada de atractivo para un líder de izquierda como el señor Llamazares.

Y es que la rueda de prensa ofrecida por este hombre no tiene desperdicio, se incluye en la lista buena al autoproclamarse “inocente” en su declaración de que esto se debe a un nuevo cariz en el “auge de la guerra preventiva contra el terrorismo, acusan a inocentes como él y dejan impunes a los verdaderos delincuentes” ¿Inocente? ¿Lo dice en serio? No puede ser!, vaya eso es nuevo, siendo como pertenece a una de las ideologías que ha dado al mundo uno de los genocidios más espantosos jamás conocidos.
Llamazares atribuye al FBI, y en consecuencia al oscuro poder del malvado “imperio”, una actitud más propia de sus aliados políticos y de sus amigos al otro lado de la frontera conocida como la línea verde “esta gente primero dispara y luego pregunta” ya que habría que recordarle que en cierta ocasión el icono de la izquierda, el che, fue criticado por su crueldad y este respondió “prefiero matar a un inocente, que dejar escapar a un culpable”, viene a ser algo parecido a lo que Llamazares tanto critica con su impensada expresión “esta gente primero dispara y luego pregunta“.
Eso si, les invito a realizar un seguimiento documental e informativo de la actitud que Llamazares su partido y la coalición IU mantienen hacia el pueblo judío e Israel y, oh casualidad!!! es justo la que tanto le critica al “imperio” respecto de su persona e imagen.

Por cierto que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha solidarizado con Llamazares y le ha asegurado que hará las gestiones que sean necesarias para resolver este turbio asunto y, sobre todo, que la imagen de Llamazares vinculada al rostro de Bin Laden, desaparezca de cualquiera que sea el archivo policial del mundo. Señor Llamazares con semejante ayuda no va a poder salir ni de Logroño!.

Finalmente se pregunta por qué el FBI ha utilizado su imagen, y si, tal vez (Marx no lo quiera) el FBI posee de una nutrida información de todos los líderes de izquierda europeos, pues no señor, el FBI no ha utilizado la imagen del líder del partido comunista porque sea un tipo importante, sino porque necesitaban un rostro feo que sirviera como base para reconstruir el rostro previsiblemente envejecido de Bin Laden. Y el de Llamazares encajaba como un guante.

Y sin embargo; ¿alguien le ha preguntado a Bin Laden que opina de todo este asunto, de que se haya utilizado la imagen del careto de Llamazares para compararlo con el suyo y así poder crear un retrato robot actualizado del terrorista más buscado del mundo? Casi con toda seguridad que Bin Laden lo que sí criticará es el pésimo gusto de los profesionales del FBI a la hora de elegir a su tocayo.

Se busca buena gente para construir un mundo
Rafael T.Perez
20 enero 2010
www.kolisraelorg.net

Judíos de seis brazos

Enero 18, 2010 por kolisraelorg

Lunes por la noche, en Barcelona. En el restaurante, un centenar de abogados y jueces. Se han reunido para oír mis opiniones sobre el conflicto de Oriente Medio. Saben que soy un barco heterodoxo, en el naufragio del pensamiento único que impera en mi país, sobre Israel.
Quieren escucharme. Alguien razonable como yo, dicen, ¿por qué se arriesga a perder la credibilidad, defendiendo a los malos, a los culpables? Les digo que la verdad es un espejo roto, y que todos tenemos algún fragmento. Y provoco su reacción: “Todos ustedes se creen expertos en política internacional cuando hablan de Israel, pero en realidad no saben nada”. ¿Se atreverían a hablar del conflicto de Ruanda, de Cachemira, de Chechenia? No. Son juristas; su terreno no es la geopolítica.

Pero con Israel se atreven. Se atreve todo el mundo. ¿Por qué? Porque Israel está bajo la permanente lupa mediática y su imagen distorsionada, contamina los cerebros del mundo. Y por qué forma parte de lo políticamente correcto, por qué parece solidario, por qué sale gratis hablar contra Israel. Y así, personas cultas, cuando leen sobre Israel están dispuestas a creerse que los judíos tienen seis brazos, como en la Edad Media creían todo tipo de barbaridades. Sobre los judíos de antaño y los israelíes de hoy, todo vale. La primera pregunta, pues, es por qué tanta gente inteligente, cuando habla sobre Israel, se vuelve idiota.
El problema que tenemos quienes no demonizamos a Israel, es que no existe el debate sobre el conflicto, existe la pancarta; no nos cruzamos ideas, nos pegamos con consignas; no gozamos de informaciones serias, sufrimos periodismo de hamburguesa, fast food, lleno de prejuicios, propaganda y simplismo. El pensamiento intelectual y el periodismo internacional, ha dimitido en Israel. No existe. Es por ello que cuando se intenta ir más allá del pensamiento único pasa a ser sospechoso y reaccionario, y es inmediatamente segregado.

¿Por qué? Hace años que intento responder a esta pregunta: ¿por qué? ¿Por qué de todos los conflictos del mundo, solo interesa éste? ¿Por qué se criminaliza un pequeño país, que lucha por su supervivencia? ¿Por qué triunfa la mentira y la manipulación informativa, con tanta facilidad? ¿Por qué todo es reducido a una simple masa de imperialistas asesinos? ¿Por qué las razones de Israel nunca existen? ¿Por qué nunca existen culpas palestinas? ¿Por qué Arafat es un héroe, y Sharón un monstruo?
En definitiva, ¿por qué, siendo el único país del mundo amenazado con la destrucción, es el único al que nadie considera víctima? No creo que exista una única respuesta a estas preguntas.

Al igual que es imposible explicar completamente la maldad histórica del antisemitismo, tampoco resulta posible explicar la imbecilidad actual del anti israelismo. Ambas beben de las fuentes de la intolerancia, la mentira y el prejuicio. Si, además, aceptamos que el anti israelismo es la nueva forma de antisemitismo, concluimos que han cambiado las contingencias, pero se mantienen intactos los mitos más profundos, tanto del antisemitismo cristiano medieval, como del antisemitismo político moderno. Y esos mitos han desembocado en el relato sobre Israel. Por ejemplo, el judío medieval que mataba niños cristianos para beber su sangre, conecta directamente con el judío israelí que mata niños palestinos, para quedarse sus tierras. Siempre son niños inocentes y judíos oscuros. Por ejemplo, los banqueros judíos que querían dominar el mudo a través de la banca europea, según el mito de los Protocolos, conecta directamente con la idea de que los judíos de Wall Street dominan el mundo a través de la Casa Blanca.

El dominio de la prensa, el dominio de las finanzas, la conspiración universal, todo aquello que configuró el odio histórico contra los judíos, desemboca hoy en el odio a los israelíes. En el subconsciente, pues, late el ADN antisemita occidental, que crea un eficaz caldo de cultivo. Pero, ¿qué late en el consciente? ¿Por qué hoy surge con tanta virulencia una renovada intolerancia, ahora centrada, no en el pueblo judío, sino en el Estado judío? Desde mi punto de vista, ello tiene motivos históricos y geopolíticos, entre otros el cruento papel soviético durante décadas, los intereses árabes, el anti americanismo europeo, la dependencia energética de Occidente y el creciente fenómeno islámico. Pero también surge de un conjunto de derrotas que sufrimos como sociedades libres y que desemboca en un fuerte relativismo ético. Derrota moral de la izquierda.

Durante décadas, la izquierda levantó la bandera de la libertad, allí donde existía la injusticia, y fue la depositaria de las esperanzas utópicas de la sociedad. Fue la gran constructora de futuro. A pesar de que la maldad asesina del estalinismo hundió esas utopías y dejó a la izquierda como el rey desnudo, despojada de atuendos, ha conservado intacta su aureola de lucha, y aún marca las pautas de los buenos y los malos del mundo. Incluso aquellos que nunca votarían posiciones de la izquierda, otorgan un gran prestigio a los intelectuales de izquierda, y permiten que sean ellos los que monopolicen el concepto de solidaridad.

Esa traición histórica a la libertad se reproduce, en el momento actual, con precisión matemática. También hoy, como ayer, esa izquierda perdona ideologías totalitarias, se enamora de dictadores y, en su ofensiva contra Israel, ignora la destrucción de derechos fundamentales. Odia a los rabinos, pero se enamora de los imanes; grita contra Tzáhal, pero aplaude a los terroristas de Hamás; llora por las víctimas palestinas, pero desprecia a las víctimas judías; y cuando se conmueve por los niños palestinos, solamente lo hace si puede culpar a los israelíes. Nunca denunciará la cultura del odio, o su preparación para la muerte, o la esclavitud que sufren sus madres.

Y mientras alza la bandera de Palestina, quema la bandera de Israel. Hace un año, en el Congreso de AIPAC en Washington, hice las siguientes preguntas: “¿Qué patologías profundas alejan a la izquierda de su compromiso moral? ¿Por qué no vemos manifestaciones en París, o en Barcelona en contra de las dictaduras islámicas? ¿Por qué no hay manifestaciones, en contra de la esclavitud de millones de mujeres musulmanas? ¿Por qué no manifiestan en contra del uso de niños bombas, en los conflictos donde el Islam está implicado? ¿por qué la izquierda sólo está obsesionada en luchar contra dos de las democracias más sólidas del planeta, y las que han sufrido atentados más sangrantes: Estados Unidos e Israel?”… Por qué la izquierda que soñó utopías ha dejado de soñar, quebrada en el Muro de Berlín de su propio fracaso. Ya no tiene ideas, sino consignas. Ya no defiende derechos, sino prejuicios. Y el mayor prejuicio de todos es el que tiene contra Israel. Acuso, pues, de forma clara: la principal responsabilidad del nuevo odio antisemita, disfrazado de anti israelismo, proviene de aquellos que tendrían que defender la libertad, la solidaridad y el progreso.

Lejos de ello, defienden a déspotas, olvidan a sus víctimas y callan ante las ideologías medievales que quieren destruir la civilización. La traición de la izquierda es una auténtica traición a la modernidad. Derrota del periodismo. Tenemos un mundo más informado que nunca, pero no tenemos un mundo mejor informado. Al contrario, las autopistas de la información nos conectan con cualquier punto del planeta, pero no nos conectan ni con la verdad, ni con los hechos. Los periodistas actuales no necesitan mapas porque tienen Google Earth, no necesitan saber historia porque tienen Wikipedia. Los históricos periodistas que conocían las raíces de un conflicto aún existen, pero son una especie en vías de extinción, devorados por este periodismo de hamburguesa que ofrece noticias fast-food, a lectores que desean información fast-food. Israel es el lugar del mundo más vigilado y, sin embargo, el lugar del mundo menos comprendido. Por supuesto, también influye la presión de los grandes lobbys del petrodólar, cuya influencia en el periodismo es sutil pero profunda.

Cualquier mass media sabe que si habla contra Israel, no tendrá problemas. Pero ¿qué ocurrirá si critica a un país islámico? Sin duda, entonces, se complicará la vida. No nos confundamos. Parte de la prensa que escribe contra Israel, se vería reflejada en una aguda frase de Goethe: “Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre, sin serlo”. O también en otra, más cínica, de Mark Twain: “Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras”. El Código Penal Romano. Y la Carta de Derechos Humanos. Y con estos tres textos, volveríamos a empezar. Estos principios, que nos avalan como sociedad, son relativizados, incluso por aquellos que dicen defenderlos. “No matarás”…, depende de quien sea el objetivo…, piensan aquellos que, por ejemplo en Barcelona, se manifestaron con gritos a favor de Hamás. “Vivan los derechos humanos”…, depende de a quien se aplican, y por ello no preocupan a millones de mujeres esclavas.

“No mentirás”…, depende de si la información es un arma de guerra a favor de una causa.

La masa crítica social se ha adelgazado y, al mismo tiempo, ha engordado el dogmatismo ideológico. En ese doble viraje, los valores fuertes de la modernidad han sido sustituidos por un pensamiento débil, vulnerable a la manipulación y al maniqueísmo. La ONU sólo sirve para que islamofascistas como Ahmadineyad, o demagogos peligrosos como Hugo Chávez, tengan un altavoz planetario desde donde escupir su odio. Y, por supuesto, para atacar sistemáticamente a Israel. También contra Israel, la ONU vive mejor. Finalmente, derrota del Islam.

El Islam de las luces sufre hoy el violento ataque de un virus totalitario que intenta frenar su desarrollo ético. Este virus usa el nombre de Dios para perpetrar los horrores más inimaginables: lapidar mujeres, esclavizarlas, usar embarazadas y jóvenes con retraso mental como bombas humanas, adiestrar en el odio, y declarar la guerra a la libertad. No olvidemos, por ejemplo, que nos matan con móviles vía satélite conectados… con la Edad Media. Si el estalinismo destruyó a la izquierda, y el nazismo destruyó a Europa, el fundamentalismo islámico está destruyendo al Islam.

Y también tiene, como las otras ideologías totalitarias, un ADN antisemita. Quizás el anti isemitismo islámico es el fenómeno intolerante más serio de la actualidad, no en vano afecta a más de 1.300 millones de personas educadas, masivamente, en el odio al judío. En la encrucijada de estas derrotas, se encuentra Israel. Huérfano de una izquierda razonable, huérfano de un periodismo serio y de una ONU digna, y huérfano de un Islam tolerante, Israel sufre el violento paradigma del siglo XXI: la falta de compromiso sólido con los valores de la libertad. Nada resulta extraño.

La cultura judía encarna, como ninguna, la metáfora de un concepto de civilización que hoy sufre ataques por todos los flancos. Ustedes son el termómetro de la salud del mundo. Siempre que el mundo ha tenido fiebre totalitaria, ustedes han sufrido. En la Edad Media española, en las persecuciones cristianas, en los progroms rusos, en el fascismo europeo, en el fundamentalismo islámico. Siempre, el primer enemigo del totalitarismo ha sido el judío. Y en estos tiempos de dependencia energética y desconcierto social, Israel encarna, en propia carne, al judío de siempre.Una nación paria entre las naciones, para un pueblo paria entre los pueblos. Es por ello que el antisemitismo del siglo XXI se ha vestido con el eficaz disfraz del anti israelismo.

¿Toda la crítica contra Israel es antisemita? No. Pero, todo el antisemitismo actual se ha volcado en el prejuicio y la demonización contra el Estado judío. Un nuevo vestido para un viejo odio. Dijo Benjamin Franklin: “Donde mora la libertad, allí está mi patria”. Y añadió Albert Einstein: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Este es el doble compromiso aquí y hoy: no sentarse nunca a ver pasar el mal y defender siempre las patrias de la libertad. *Texto de la conferencia ofrecida en el Global Forum for Combating Antisemitism, que se celebró días atrás en Jerusalén.

Autor: Pilar Rahola

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Paraísos de libertad? No gracias.

Enero 17, 2010 por kolisraelorg

Algunos incautos, o interesados, o ambas cosas, o incluso algo mucho peor, que nunca se saben bien los motivos, afirman que en lugares como Irán existe una libertad que ya quisiéramos en el mundo occidental o en Israel.
Pues bien, a las declaraciones de sus líderes religiosos enseñando como pegar a la mujer y someterla al sacrosanto deseo del hombre por orden del dios de turno, o haciendo llamamientos diarios a la exterminación de todo lo que huela a infiel, al pueblo judío, al Estado de Israel, a reconquistar Al-Andalus poniendo en práctica las tácticas, siempre tan humanas y solidarias de las organizaciones terroristas de hamas, hizbulla, fatah y todo el conjunto de “pacifistas” desorbitados para, en definitiva, borrar del mapa todo lo que se oponga a lo que dicta ese “ser superior” que dicen ha ordenado la aniquilación de los infieles y de su mundo.
Posiblemente dentro del propio islam exista (o existe) una corriente no moderada sino directamente más espiritual y digna de la humanidad de lo que pueda ser el islam que están colando por todo el mundo occidental, pero ¿dónde está? si existe no se oyen las voces de estos espirituales señores de la “paz”.
Al cristianismo le costó 2000 años entender el significado de la palabra humanidad y renunciar al crimen en nombre de los dioses inmortales, al islam le va a costar mucho menos porque hoy el mundo no es el mismo.
A los europeos les va a costar reaccionar pero cuando lo hagan…a diferencia de Israel, los europeos nunca avisan cuándo y dónde van a destruir a un pueblo.

Y luego vienen los descerebrados de turno a hacernos creer que los equivocados somos nosotros…los hay que no tienen remedio.

Rafael T.Perez
www.kolisraelorg.net

Queremos compartir con nuestros lectores el siguiente video:

Ejecución de niños en Irán. El sufrimiento silencioso. 

El lugar de la esperanza

Diciembre 26, 2009 por kolisraelorg

Hay muchos muros levantados alrededor del mundo, muros de verdad, algunos colosales de piedra, cemento, ladrillo, metal.
Y los hay mucho más letales para la vida que el tradicional de alambre de espino, muros tras los cuales a un lado queda la tragedia y al otro se defienden los derechos de unos pocos. Y sin embargo, al mundo únicamente le preocupa aquel que separa la muerte de la vida. El que separa a Israel, no de esa “palestina” ficticia creada ex nihilo como pendón del odio y cauce sombrío por donde se canaliza la animadversión irracional de un conjunto de naciones y pueblos bajo una misma religión, un mismo credo, con una sola consigna y un sólo objetivo. Al mundo le preocupa el que separa a Israel de su destino, o mejor dicho, del destino que unos le desean y otros le preparan, del destino aclamado por unos que sobrevive gracias al silencio cómplice de los otros, cuando no es apoyado sin la menor vergüenza y con el mayor descaro. El lugar de la esperanza de un pueblo que a lo largo de los siglos lo intentó todo por ser como los demás pueblos, y no le dejaron.
Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Hay muchas guerras sangrantes alrededor del mundo, guerras de verdad donde el caos absoluto gobierna a los hombres, y el hambre y la enfermedad se extienden como un manto de muerte. Guerras donde la intolerancia ocupa el trono y a los que subyuga los condena a la miseria moral, intelectual, espiritual y humana. Gobiernos y reyes asesinos de sus pueblos que se sientan en las cómodas butacas del Consejo de las Naciones Unidas y catequizan sobre los derechos humanos para otros mientras les niegan a los propios, incluso, el derecho inalienable de todo hombre, el de la libertad. Naciones que toman esclavos, las mujeres son maltratadas, violentadas, vendidas, donde las familias son separadas, los pueblos empujados lejos de sus hogares, y las gentes son torturadas y donde son barridas para siempre aldeas enteras de la faz de la tierra.
Pero al mundo solo le preocupa una guerra, aquella que intenta determinar si la cultura de la vida es mejor que la “incultura” de la muerte, y posee por ello mayor derecho a imponerse sobre las sombras exánimes del odio.
Este mundo, de esta guerra, solo detesta que quien tiene la experiencia de haber pasado por la muerte, se niegue ahora a volver a las cámaras de gas sin defenderse.
El lugar de la esperanza de un pueblo que lo intenta todo por ser como los demás pueblos, y no le dejan. Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Por todo el mundo sinagogas son asaltadas y destrozadas, cementerios judíos son profanados, personas atacadas solo por ser judías, derechos conculcados en esos paraísos de intolerancia política y religiosa, protestas contra el creciente antisemitismo son ignoradas y a este mundo solo le preocupa lo que haga Israel por defender su derecho a existir y a sobrevivir una vez más. Israel levanta una valla de defensa para impedir que terroristas palestinos puedan cometer sus crímenes, y el mundo ladra, y aúlla y condena, Egipto levanta un muro mayor y más profundo para separarse del terrorismo de sus propios hermanos, y el mundo calla. Judíos destrozan una mezquita y el mundo ladra, y aúlla y condena. Musulmanes arrasan la sinagoga de Hebrón y la tumba de Iosef, y el mundo calla, destrozan y profanan cementerios judíos y el mundo calla, queman sinagogas y el mundo calla. Un padre de siete hijos es asesinado en Shomrom y el mundo calla…un terrorista “palestino” es arrestado por guardias de frontera impidiendo así un cruel y sangriento atentado, y el mundo ladra, y aúlla y condena a Israel por “oprimir” al “oprimido” pueblo “palestino”.

Diariamente entran en Gaza toneladas de bienes de consumo, comida, gasolina, medicinas…y el mundo calla, mientras que aldeas en Israel no pueden disponer de luz para iluminar sus casas ni de energía para calentarse en el invierno, y esta vez si el mundo aplaude, porque el gobierno de Israel se aviene a ser como los demás pueblos, si, como los demás pueblos donde el derecho y la justicia están retorcidos y donde se pone al vil en el trono y al justo en el patíbulo.
El lugar de la esperanza de un pueblo que lo intenta todo por ser como los demás pueblos, y nada más le permiten que ceder y ceder y ceder para que alcance una paz imposible. Ese lugar de la esperanza ¿dónde está ahora?.

Se condena a quienes defienden el derecho del pueblo judío a vivir en paz en la tierra, ya no solo en la tierra de Israel, que es la suya, la nuestra, sino en la tierra como planeta común donde estamos concernidos a entendernos algún día. El mundo los condena, nada nuevo bajo el sol, pero lo peor es cuando el propio gobierno de Israel los condena, ¿qué hubiera sido de cada judío hoy si a lo largo de la historia un gobierno de Israel hubiera condenado a todos aquellos que se negaron a rendirse frente a enemigos que albergaban en su interior el mismo odio que cada uno de nuestros actuales enemigos? Ah quisiera D-s que no existiera un hombre en la tierra que fuera nuestro enemigo…ese odio contiene una marca genética que pasa de padres a hijos, estaba presente cuando los pozos de agua que había abierto Avraham fueron cegados por el odio de los enemigos de Yitzjak, ese odio estaba presente en los enemigos de Gideon, y estaba presente en los enemigos de David, y lo estuvo en tiempos del imperio griego cuando los Hasmonaim tuvieron que decidir entre luchar por la libertad del pueblo judío o desaparecer como desaparecieron otros pueblos absorbidos por la apisonadora de Atenas.
Es el mismo odio irracional, monstruoso, que llevó a Roma a aplastar definitivamente el espíritu inconformista judío y a destrozar para siempre el maldito apego que tenemos los judíos por la libertad.
Ese odio ha estado presente durante siglos y está presente hoy, porque es el mismo, pero también es el mismo, nuestro afán por ser libres en nuestra propia tierra.

¿Podemos acaso imaginar que habría sido del pueblo judío si David (o tantos y tantos otros) no solo hubieran sucumbido al deseo de las naciones, sino aun peor, al de sus propios generales y gobernantes? Si David no hubiera enfrentado a aquel enemigo cruel, hoy tal vez, todos seríamos filisteos. ¿Y el mundo hubiera sido mejor? ¿se habrían acabado las guerras? No, porque la maldad del hombre no tiene que ver con la identidad individual sino con los deseos y las ideologías perversas.
Si David hubiera fracasado, hoy todos seríamos filisteos si, pero seguiríamos teniendo el mismo problema con el mundo islámico, todo sería igual excepto por un pequeño detalle, habríamos perdido para siempre el conocimiento de lo que somos, de lo que fuimos, y de lo que llegaremos a ser en el futuro.
El pueblo que jamás será contado entre las naciones, porque nuestro destino es la eternidad.

La tierra está moribunda, que no se quebrante el derecho, que se persiga la justicia porque el pueblo judío ha conocido muchos cementerios a lo largo de la historia.

Como escribiera Mariano José de Larra en “Fígaro en el cementerio” pensando en una España moribunda, acaso pueda escribirse ahora sobre un Israel rodeado de malas bestias por un lado, de peores conciencias por el otro y de malditos desmemoriados por todas partes.

Una nube sombría lo envolvió todo. Era la noche. El frío de la noche helaba mis venas. Quise salir violentamente del horrible cementerio. Quise refugiarme en mi propio corazón, lleno no ha mucho de vida, de ilusiones, de deseos.
¡Santo cielo! También otro cementerio. Mi corazón no es más que otro sepulcro. ¿Qué dice? Leamos.
¿Quién ha muerto en él? ¡Espantoso letrero! ¡Aquí yace la esperanza!
¡Silencio, silencio!

Se busca buena gente para construir un mundo
Rafael T.Perez
25 de diciembre de 2009
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No todos quieren la paz en Oriente Medio

Diciembre 15, 2009 por kolisraelorg


No debería estarlo nadie. No hace falta ser Donald Trump para saber que el arte de la negociación comienza con un entendimiento de lo que quieren las partes. Sin embargo, por más de medio siglo, los políticos y diplomáticos occidentales han basado todo en un espejismo: la creencia de que porque nosotros vemos la paz como un beneficio, todos en Oriente Próximo también tienen que verla de esa misma manera.

Este supuesto es obviamente más falso respecto a Hamás que ha gobernado Gaza con mano de hierro desde que Israel se retiró de ese territorio en 2005.
Los líderes de Hamás han sido sinceros: ellos están librando una yihad, una guerra santa. Su meta es la aniquilación de Israel, nación infiel que ocupa un territorio que Alá había legado a los musulmanes.
Una solución de dos Estados o cualquier otro tipo de compromiso es impensable. 

Bajo la suficiente presión, Hamás aceptará una tregua temporal como una manera de ganar tiempo para reconstituir sus fuerzas. Pero presionar lo suficiente a Hamás es problemático, según lo que cuenta el recientemente publicado Informe Goldstone de la ONU en el que se acusaba a Israel de cometer crímenes de guerra por haber respondido a varios años de incesantes ataques de misiles con una ofensiva militar; una que fue prudente y limitada bajo cualquier estándar objetivo.

Claro que la gente seria no prevé negociaciones Israel-Hamás, más bien conversaciones entre Israel y Abbás –que mantiene un precario control de Cisjordania– y que el presidente Obama quisiera ver en marcha otra vez.

Pero cualquier acuerdo que Abbás pueda alcanzar con Israel, no importa lo ventajoso que sea para el palestino medio, sería denunciado por Hamás no solamente como un mal arreglo sino como un acto de traición y apostasía.
La vida de Abbás estaría en peligro. Si usted estuviera asesorando a Abbás, ¿qué le diría? Probablemente, que hiciera exactamente lo que está haciendo: embolsarse cualquier concesión que los americanos puedan sacarles a los israelíes al mismo tiempo que las desestiman como lamentablemente insuficientes; negarse a negociar, pero entre bambalinas, trabajar con los israelíes en asuntos de seguridad –especialmente la propia– y de desarrollo económico. Por lo menos, eso puede evitar que Hamás gane más terreno.

En cuanto a los vecinos de Israel, se trata de regímenes no democráticos, por tanto, para ellos, los aliados son agradables pero los enemigos son esenciales. ¿Hacia dónde más podrían desviar el descontento popular? Por ejemplo, Arabia Saudí: Israel demostró hace mucho tiempo ya ser el mejor enemigo de los saudíes, tanto confiable como valioso. Los saudíes saben que no se enfrentan a ninguna amenaza real de Israel, pero el odio contra Israel es algo a lo que los clérigos wahabitas –cuyo apoyo teológico necesita la Casa de Saud– pueden dedicarse de lleno durante los sermones de los viernes ¿Por qué iba un príncipe saudí a cambiar eso por una invitación a cenar en Jerusalén?

Claro que uno puede hacer las paces con Israel y no comer con los judíos. Egipto es la prueba viviente de ello. Después de alcanzar un acuerdo con Israel en 1979 y de recuperar toda la península del Sinaí –un territorio tres veces más grande que todo Israel– los islamistas asesinaron al presidente egipcio Anwar Sadat en 1981. Su sucesor, Hosni Mubarak, comprendió que las relaciones diplomáticas de Egipto con Israel nunca deberán ser relaciones normales y de amistad. Hay un flagrante antisemitismo muy extendido en Egipto. (Vea, por ejemplo, este video de MEMRI TV).   

También tenemos esto: la tensión en Oriente Próximo mantiene el precio del petróleo más alto de lo que estaría si se diera un estado de paz duradera.
Por tanto, cualquier país que dependa de las ventas del petróleo –por ejemplo, Rusia– se beneficia del conflicto mientras éste se mantenga a un nivel de baja intensidad. Unos precios más altos del petróleo por una parte y por otra, paz para los judíos y los árabes: ¿cree usted que Vladimir Putin lo tiene difícil para decidirse?

En cuanto a los gobernantes islamistas de Irán, la vehemencia de su yihad contra Israel les da legitimidad e incluso la probabilidad de liderazgo en el mundo suní. ¿Hay alguna forma mejor de que un régimen chiíta lo logre? Al igual que los dos grupos terroristas que Irán patrocina –Hamás (suní) y Hizbolá (chiíta)– los gobernantes de Irán no tienen el menor interés en planes diplomáticos occidentales como el del “estatus final para una solución de dos Estados”.

Por supuesto que Estados Unidos e Israel desean firmemente la paz. El conflicto crónico –el estado natural de la mayor parte del mundo a lo largo de la mayor parte de la historia– es incómodo de soportar para las naciones libres y democráticas. Pero con tantos actores clave oponiéndose a la paz, no hay forma de que Israel, incluso con el vigoroso apoyo de Estados Unidos, vaya a alcanzar un acuerdo duradero con sus vecinos musulmanes en un futuro próximo. Esto no significa que la situación no pueda mejorar.

La Autoridad Palestina de Abbás parece estar cooperando muy de cerca con las Fuerzas Israelíes de Defensa en la ofensiva contra terroristas y criminales. Y una mejorada situación de seguridad está entre los factores que contribuyen a una nueva y notable vitalidad económica en Cisjordania.

Netanyahu llama a esto la búsqueda de la “paz económica”. ¿Podría dar resultado con el paso del tiempo, persuadiendo a más palestinos –y a palestinos con mayor poder– a aceptar la paz como su objetivo y desafiar efectivamente a los opositores de la paz? Sí a lo primero; y aunque lo segundo es más dudoso, no es imposible. Pero ¿por qué no alcanzar ahora lo que se pueda alcanzar ahora? Sin duda, cultivar un pequeño oasis es preferible a perseguir un gran espejismo.

©2009 Scripps Howard News Service

©2009 Traducido por Miryam Lindberg

Clifford D. May, antiguo corresponsal extranjero del New York Times, es el presidente de la Fundación por la Defensa de las Democracias, institución investigadora dedicada al estudio del terrorismo

Autor:   Clifford D.May
Fuente: Libertad Digital

ONG a Clinton: Los asentamientos son legales

Diciembre 2, 2009 por kolisraelorg

La Oficina para la Ley Constitucional Israelí, una organización no gubernamental de acción legal, le mandó, la semana pasada, una carta a la Secretaria de Estado de USA, Hillary Clinton, advirtiéndole que, al etiquetar a los asentamientos judíos en la Margen Occidental como ilegales, estaba violando el derecho internacional.
La poco conocida Convención Anglo-Estadounidense, un tratado firmado por los gobiernos de USA y Gran Bretaña en 1924, estipulaba que USA aceptaba para sí misma el Mandato para Palestina, el cual declaró a toda la Margen Occidental dentro de sus fronteras. “El tratado ha sido ocultado”, dijo Mark Kaplan, director de OFICL. “Pero si usted se fija en las deliberaciones de la Cámara [de Representantes] durante la 1ª Guerra Mundial, los miembros dicen, “Vean, hemos invertido mucho dinero en Palestina y esperamos que este tratado sea confirmado”.

Aunque el plan de partición de 1947 de las Naciones Unidas declaró a la Margen Occidental territorio árabe, las fronteras del mandato se mantienen hasta hoy. “El mandato caducó en 1948 cuando Israel logró su independencia”, dijo Kaplan. “Pero la convención Anglo-Estadounidense fue un tratado que estaba relacionado con el mandato. Los tratados mismos no prescriben, así que sus derechos continúan ad infinitum”. “El plan de partición de la ONU fue exactamente eso, un plan”, dijo el presidente de OFICL, Michael Snidecor, en una declaración. “La Asamblea General no tiene autoridad para crear países o para cambiar fronteras”.

La retórica de Clinton, de acuerdo a Kaplan, se ha convertido en cada vez más problemática. “Nuestra carta fue enviada como resultado de los muchos comentarios que han sido efectuado por la secretaria de estado”, dijo. “Es parte de un proceso en el que hemos estado involucrados durante varios meses, pero estamos acelerando las cosas por la aceleración de los recientes acontecimientos”. Pocos días después de elogiar a Israel por sus acciones “sin precedentes” en el congelamiento de la actividad en los asentamientos, Clinton volvió a enfatizar el status supuestamente ilegal de los asentamientos. “Estados Unidos cree que los asentamientos no son legítimos”, dijo. “Esa ha sido la política de nuestro gobierno durante los últimos 40 años.

Esa es la política del Presidente Obama hoy en día y continuará”. De acuerdo a Kaplan, la presencia de las FDI en la Margen Occidental ha contribuido a esta idea equivocada de actividad ilegal. “Israel eligió adoptar un política de gobierno militar en 1967, que hace que huela a ocupación, dijo Kaplan. “Y el mundo dice que es una ocupación ilegal por toda la propaganda que ha habido. La presencia de Israel en Judea y Samaria no califica como ocupación ilegal bajo el derecho internacional en razón de la Convención Anglo-Estadounidense y si se observan las convenciones de La Haya y Ginebra”.

La carta de OFICL advirtió también a Clinton que, si su oficina no cumple con los derechos civiles reconocidos en la Convención Anglo-Estadounidense, OFICL iniciará una demanda colectiva en una corte distrital de USA. El Primer Ministro Binyamin Netanyahu declaró, el miércoles pasado, un congelamiento de 10 meses en los asentamientos, pero la carta, que también fue enviada a la oficina de Netanyahu, plantea que bajo el principio legal de estoppel – que excluye a alguien de negar la verdad de un hecho que ha sido determinado en un procedimiento oficial o por un cuerpo autorizado – cualquier demanda a Israel para congelar la construcción dentro de las fronteras del mandato es ilegal bajo la ley de USA. De acuerdo a un asesor, el personal de Netanyahu está revisando los documentos y discutirá los temas antes de contestar respecto a las acciones planeadas por OFICL.

Lunes 30 noviembre 2009
Fuente: Jerusalem Post

Crímenes de guerra y crímenes de propaganda

Noviembre 11, 2009 por kolisraelorg

Israel nunca matará a tantos inocentes como los que liquidaron los ejércitos de Europa.
¿Quiénes son ellos, pues, para darnos lecciones de moral?

“Conquistaremos Roma y después toda Europa. Cuando acabemos con Europa, conquistaremos las Américas y no nos olvidaremos, tampoco, de la Europa oriental.” Este orador sediento de territorios prosiguió diciendo que había que aniquilar a todos los judíos. Suena como Hitler, recuerda a Hitler, pero esas palabras las dijo el Dr. Yunis al-Astal, diputado del Hamás en el parlamento palestino.

El Dr. Al-Astal y otros dirigentes del Hamás no tratan de ocultar sus ideas sobre el exterminio de los judíos y la dominación mundial por el Islam radical. Su discurso fue difundido por la televisión del Hamás y puede verlo quien quiera conocer la verdadera naturaleza del Hamás en las páginas web de MEMRI, PMW y otras, en inglés, en hebreo y en otros idomas.
También la OTAN comete errores. Los refugiados creían estar a salvo, pero se equivocaron.
El ataque aéreo no los pasó por alto. Murieron más de 100. Ésta no es la trágica historia del bombardeo de una escuela en Gaza, sino del bombardeo de Korisa en la ex Yugoeslavia.

El ataque fue perpetrado por aviones de la OTAN. Eso ocurrió hace menos de diez años, el 13 de mayo de 1999.
No es todo: el 12 de abril, aviones de la OTAN mataron, accidentalmente por supuesto, a doce civiles; el 14 de abril mataron a 70 refugiados; el 27 de abril fueron muertos otros16 civiles; el 1 de mayo, murieron 23 en un ataque contra un autobús, el 6 de mayo una bomba de racimo mató a 16; el 19 de mayo fue bombardeado un hospital de Belgrado y tres civiles murieron; el 30 de mayo murieron 11 al ser atacado un puente; el mismo día fue bombardeado un hogar de ancianos con un saldo de 20 muertos.

Al día siguiente murieron once más. Por las mismas fechas la embajada de China sufrió un bombardeo y un mísil se desvió de su curso unos 50 kilómetros, alcanzando Sofía, la capital de Bulgaria. “Fue un error, lo lamentamos”, respondió cada vez el portavoz de la OTAN. Eso es lo que sucede en una guerra. Es triste, es lamentable, pero los europeos bien harían en mirar atrás, no a un pasado ya lejano, al bombardeo de Dresden, sino al más reciente, antes de apuntar un dedo acusador hacia Israel, porque Israel no ha alcanzado ni alcanzará ni la centésima parte del número de inocentes muertos en guerras justas de las democracias europeas.

Israel no tiene que disculparse ante Europa.

¿Ha cambiado Europa?
A continuación una cita de un informe del Secretario General de la ONU: “De los 8000 muertos en Afganistán en 2007, 1500 eran civiles”. De esos 1500, entre la mitad y los dos tercios fueron muertos por sus hermanos los talibanes. El resto murieron en diversos bombardeos, parte de ellos de los ejércitos europeos que operan en la región bajo la égida de la OTAN. Hay expertos que afirman que las cifras reales son mucho mayores. En 2008 la situación se agravó y el número de muertos aumentó en muchos millares.
De hecho, los ejércitos europeos están matando civiles cada semana, alegando que en la pugna contra los talibanes es inevitable. Los israelíes no les debemos explicaciones a los europeos, son ellos los que nos las deben.

Los talibanes no han disparado cohetes contra ninguna ciudad europea, en tanto que el Hamás sí los dispara contra Israel. Los talibanes no proclaman que quieren matar a todos los europeos, mientras que el Hamás aboga por la matanza de judíos en su estatutos y en las prédicas de sus líderes. Sin embargo, los europeos siguen luchando en Afganistán, aunque sólo sea para destruir una rama más del Islam fanático.

Igual que Israel contra el Hamás. Ahora bien, la amenaza que el Hamás representa para Israel es mucho mayor que la del Talibán para Europa. ¿Por qué, entonces, pueden permitirse los europeos llevar a cabo una guerra en una tierra que dista miles de kilómetros de sus hogares, matando cientos o miles de civiles inocentes y proclamando al mismo tiempo que su causa es justa, pero Israel no puede hacerlo? ¿Qué hipocresía es ésta? Cada año mueren miles de combatientes del Talibán, frente a unas pocas docenas de soldados europeos. Cientos de miles de civiles han muerto en Afganistán, contra ninguno en Europa. Y con todo, ustedes los europeos ¿quieren darnos lecciones sobre ética bélica y “respuesta proporcionada”? ¿Hablan en serio?

¿El Líbano sí, Israel no?
En mayo de 2007 estalló un conflicto entre el ejército libanés y un grupúsculo, Fatah-al-Islam, del campo de refugiados Nahr-al-Bared en el Líbano. Ese grupo es una célula cancerosa más del movimiento del Yihad Global. El ejército libanés no quiso enzarzarse en una guerrilla urbana. Simplemente bombardeó y destruyó edificios de una forma que Israel habría considerado inconcebible. El número oficial de bajas del ejército libanés fue de 168; en el campo hubo más de 300 muertos. Algunos eran militantes, otros civiles. Murieron además seis soldados de la FINUL y dos trabajadores de la Cruz Roja.

El campo de refugiados quedó en ruinas. De sus 40.000 habitantes, 33.000 quedaron sin hogar. Los soldados libaneses no quisieron correr riesgos inútiles. El número de combatientes a los que se enfrentaron era sin duda menor que los 16.000 terroristas de Hamás ocultos en túneles. Si el ejército libanés hubiera tenido que hacer frente a estos últimos, no habría quedado en Gaza una sola casa en pie, toda la Franja de Gaza habría sido borrada del mapa. Cuando el Líbano se ocupó así de ese retoño de la amenaza del islamismo radical, recibió alabanzas del mundo libre y del mundo árabe por igual. Para ello utilizó medios que Israel ni soñaría en emplear.

La mayoría de las bajas fueron civiles inocentes. Las horribles imágenes de muerte y destrucción, que puede obtener quien tenga interés en ello, no provocaron protestas en masa en Londres y París. Al contrario, se aplaudió al Líbano. Los árabes tienen derecho a “cuidarse” de los árabes.
¿Por qué se permite al Líbano utilizar medidas brutales para erradicar este brote islámico radical? ¿Por qué puede Europa cruzar medio mundo para ir a matar millares de combatientes y civiles en nombre de la misma causa anti-Yihad?

¿Y por qué Israel no puede hacer los mismo, a pesar de que se enfrenta a un peligro mayor?

La importancia de la pequeña pantalla
En la lucha entre Israel y el Hamás, no puede haber victoria sin legitimidad. Israel no es Rusia en Chechenia, ni la OTAN combatiendo al Talibán o los libaneses arrasando todo un campo de refugiados y recibiendo aplausos por ello. Israel necesita apoyo. Israel puede obtenerlo sólo con la verdad. Los órganos oficiales de Israel están tratando de hacer comprender al mundo que el Hamás es una organización antisemita que exhorta a exterminar los judíos; que el Hamás ambiciona conquistar el mundo y que la “respuesta proporcionada” es un disparate acabado que Europa nunca aplicó en sus conflictos del pasado o del presente; que el Hamás es peor que el Talibán; que los daños causados por Israel a civiles no involucrados, por trágicos que sean, son menores que los causados por Europa.

La reticencia mundial a aceptar este mensaje ha reducido el apoyo otorgado a Israel durante los primeros días de la guerra. Eso no es culpa de Israel. Si el Hamás gana la guerra de la propaganda, quien perderá será todo el mundo libre. No podemos permitirnos perder.

La verdad debe prevalecer.

Autor: Ben-Dror Yemini

Conspiración judía para…el bien de la humanidad

Noviembre 9, 2009 por kolisraelorg
Si eres perdidamente judeofobo haz caso, la cosa va en serio

 

Sólo hay un bien: el conocimiento.
Sólo hay un mal: la ignorancia.

Sócrates
Los antisemitas y judeófobos en general tienen mala suerte, les gustaría ver a un cuidandopueblo judío rendido y a punto de ser aniquilado pero en su lugar lo que hay es un pueblo judío fuerte y vigoroso. Un pueblo, el de Israel, que a pesar de los no pocos problemas que enfrenta a diario, continua trabajando por el bien de una humanidad que tiene la pésima costumbre de darle la espalda siempre que puede. Boicotea a las universidades israelíes, boicotea a sus científicos, profesores, literatos y artistas, y hasta en determinados foros incluso a sus políticos, cercena los discursos de paz y se inclina peligrosamente del lado de los más sombríos y negros vaticinios.
Y a pesar de ello Israel el pueblo judío continua trabajando por el bien de una humanidad que, como hemos mencionado, tiene la pésima costumbre de darle la espalda, una y otra vez.

Leemos en la prensa la siguiente noticia:
Científicos israelíes identificaron una sustancia que puede matar las células cancerígenas sin dañar las sanas, allanando el camino para el tratamiento más eficaz del cáncer.

¿Alguna sugerencia? ¿preguntas?…porque no es la primera vez que científicos israelíes y judíos, o científicos judíos pero no israelíes avanzan o descubren en el estudio de una sustancia que ésta puede servir para eliminar un mal de la humanidad, una enfermedad y una dolencia. Tampoco sería la primera vez que científicos israelíes y judíos, o científicos judíos pero no israelíes inventan algún artilugio, de esos que aparecen en las películas de ciencia ficción, que sirve para hacerle la vida más fácil a la humanidad, incluida en esa parte de la “humanidad” a los judeófobos y antisemitas redomados.
Llegados a este punto cabe preguntarnos lo siguiente: Los antisemitas tan laboriosos ellos en propalar toda teoría conspiratoria contra el pueblo judío ¿dónde están cuando las más brillantes mentes del pueblo de Israel realizan algún descubrimiento capaz de dar con la solución a tal o cual enfermedad o mal de la humanidad? Hablan siempre de una “conspiración” judía para el mal del mundo pero nunca hablan de una conspiración judía para EL BIEN de la humanidad. Porque resulta obvio que todo avance o descubrimiento judío representa un paso adelante en beneficio del planeta y en beneficio del ser humano.

Seguro están urdiendo a la inversa su taimada tela de araña, científicos israelíes descubren una sustancia que podría curar el cáncer y estos descerebrados dirán que en realidad es una droga para absorver los cerebros…el de ellos si que está absorvido, desde luego.

Y es que este tipo de avances debería tener un límite, cada antisemita y judeófobo del planeta debería boicotear, para sí mismo y sus familiares más queridos, el beneficio que esta medicina podría reportarles en caso de padecer esta terrible enfermedad, no sea que además de curarse del cáncer…luego se vean transformados en unos pérfidos sionistas.

Mientras los antisemitas y demás hienas del ideario cavernícola son buenos inventando teorías conspiratorias en las cuales los judíos somos presentados como el peor de los males de la humanidad, los hechos reales les desmienten, ya que mientras aquellos buscan lla aniquilación de Israel soliviantando a las sociedades en contra de los judíos, los judíos se dedican a investigar y a descubrir y a avanzar en bien de esa misma humanidad tan desnortada de ideas.

Pero claro, todo el mundo sabe que el boicot es bueno en tanto en cuanto afecte a los demás.
El antisemita será un ignorante si, pero no es idiota, y ante la posibilidad de morir de un cáncer horrible buscará curarse él o buscará desesperadamente la cura para algún familiar querido, y eso aunque la receta venga escrita en hebreo. O bien deberían asumir su condición y ser consecuentes con su ideología borriquera, y de paso hacerle un favor a toda humanidad todavía no infectada del virus de la estupidez, renunciando a su curación porque ¿puede el mundo deberle la vida a los judíos?.

 

Se busca buena gente para construir un mundo
Rafael T.Perez
09 Noviembre 2009
www.kolisraelorg.net

La Autodefensa no es un Crimen de Guerra

Octubre 21, 2009 por kolisraelorg

escudos_humanos_palestinos

Coronel Richard Kemp
Discurso pronunciado por el Coronel Richard Kemp, 16 de Octubre de 2009. Consejo de Derechos Humanos: 12ª Sesión Especial

Gracias, Sr. Presidente.
Soy el anterior comandante de las fuerzas Británicas en Afganistán. Hice servicio en la OTAN y en las Naciones Unidas; comandé tropas en Irlanda del Norte, Bosnia y Macedonia, y participé en la Guerra del Golfo. Desde la invasión de 2003, pasé un tiempo considerable en Iraq, y trabajé sobre terrorismo internacional para el Comité Conjunto de Inteligencia del Gobierno del UK.
Sr. Presidente, basado en mi conocimiento y experiencia, puedo decir esto: Durante la Operación Plomo Fundido, las FDI hicieron más para salvaguardar los derechos de los civiles en zona de combate que cualquier otro ejército en la historia de las guerras.
Israel lo hizo así, al mismo tiempo que enfrentaba a un enemigo que, deliberadamente, posicionaba su capacidad militar detrás del escudo humano de la población civil.
Hamas, del mismo modo que Hisballah, son expertos en conducir la agenda de los medios de comunicación. Ambos tendrán siempre gente lista para dar entrevistas condenando a las fuerzas israelíes por crímenes de guerra. Son expertos en montar y distorsionar los incidentes.
Las FDI enfrentan un desafío que nosotros, los británicos, no tenemos que enfrentar en el mismo grado. Es la automática y pavloviana presunción, por parte de muchos de los medios de comunicación internacionales y por los grupos de derechos humanos internacionales, que las FDI están en lo malo, que abusan de los derechos humanos.
La verdad es que las FDI tomaron medidas extraordinarias para avisar a los civiles de Gaza respecto de las áreas a atacar, lanzando 2 millones de volantes y efectuando más de 100.000 llamados telefónicos. Muchas misiones, que podrían haberle quitado a Hamas su capacidad militar, fueron abortadas para evitar bajas civiles. Durante el conflicto, las FDI permitieron entrar a Gaza enormes cantidades de ayuda humanitaria. Entregar ayuda, virtualmente a manos de vuestro enemigo, normalmente es, para el estratega militar, completamente impensable. Pero las FDI tomaron esos riesgos.
Por supuesto que, a pesar de todo esto, murieron civiles inocentes. La guerra es caótica y plena de errores. En Afganistán e Iraq ha habido errores por parte de los británicos, estadounidenses y otras fuerzas, muchos de los cuales pueden ser atribuidos a errores humanos. Pero los errores no son crímenes de guerra.
Por sobre todo, las bajas civiles fueron una consecuencia del modo de combate de Hamas. Hamas trató de sacrificar, deliberadamente, a sus propios civiles.
Sr. Presidente, Israel no tuvo otra alternativa que la de defender a su pueblo, de frenar a Hamas en su ataque con cohetes.
Y lo digo nuevamente: las FDI hicieron más para salvaguardar los derechos de los civiles en una zona de combate, que cualquier otro ejército en la historia de las guerras.
Gracias, Sr. Presidente