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“El enemigo sionista” como modelo a imitar

Julio 15, 2009

prioridades_del_terrorismo_islamico
Khaled Abu Toameh es un periodista árabe-israelí y autor de películas documentales. Actualmente es corresponsal para la Margen Occidental del diario israelí “The Jerusalem Post” y la revista norteamericana “US News and World Report” . A lo largo de su carrera prensa escribió para el “Sunday Times” el “Daily Express” y “New Republic”, fue corresponsal para Al-Fajr, un diario de la OLP e hizo documentales para cadenas televisivas de Australia, Dinamarca, Suecia y la BBC de Londres. Abu Toameh, que tiene un título de B.A. en Literatura Inglesa de la Universidad Hebrea de Jerusalén vive en Jerusalén con su esposa y tres hijos.
 
 Toameh ha sido elogiado a menudo por su cobertura objetiva y confiable del conflicto árabe israelí, lo que en los hechos significa, que a menudo deja desconformes tanto a israelíes como a árabes. Una vez, interrogado porqué como árabe, escribía en un diario israelí respondió : “Como periodista no tengo problema en trabajar para ningún periódico que me brinde las condiciones para hacerlo y no pretenda censurarme ni dictarme lo que debo escribir” 
 
Toameh monitorea regularmente la prensa árabe e informa a sus lectores de las tendencias en la opinión pública. El pasado 30 de mayo publicó un artículo bastante insólito que indica la aparición de una inesperada ola de admiración a Israel pese a la fuerte muralla de odio que rodea al estado judío tanto a nivel oficial como popular.
 
 Cuenta Khaled Abu Toameh en “The Jerusalem Post” del 30 de mayo :
 “Las palabras de elogio a Israel son un fenómeno muy raro en la prensa árabe. Pero a juzgar por las reacciones de muchos árabes al caso de corrupción la semana pasada, esta tendencia parece haber cambiado. Incluso algunos árabes que se califican de “enemigos jurados de la entidad sionista” han comenzado a entonar cantos de alabanza a Israel”
 
 Majed, el lector de un diario que Toameh no identifica, escribe : “Muéstrenme un país árabe o islámico donde un primer ministro o un funcionario prominente haya sido investigado por corrupción o por coimas”. Otro lector, Sami, comenta : “El régimen israelí con todos sus defectos es mejor que todas las “democracias” árabes y cambia ministros y gobiernos cada pocos años”.
 
 Un lector saudita llamado Abdel Karim formula un llamado a sus hermanos árabes a dejar de criticar a Israel y a aprender algo de su democracia : “Antes de maldecir a Israel, debemos aprender del régimen democrático de Israel y de la independencia de su poder judicial. Allí nadie está por encima de la ley”.
 
 Mahmud al-Bakili del Yemen escribió lo siguiente en un sitio Web : “Quisiéramos este tipo de control y de transparencia en el mundo árabe e islámico”. Alguien que se definió como “Voz Siria” escribió en un sitio en Internet : “ A pesar de mi fuerte odio por el régimen sionista, tengo mucha admiración y respeto por esta entidad, porque allí nadie está por encima de la ley. En el mundo árabe, las leyes son quebradas todos los días y a nadie parece importarle.” 
 
Por su parte, el escritor egipcio Abdel Azis Mahmud escribió : “ No creo que llegará el día en que la policía interrogue a un líder árabe por acosar sexualmente a su secretaria o por recibir sobornos. Tampoco lo verán nuestros hijos y nietos. Lo que sucede en Israel nunca pasará en un país árabe.” 
 
Un lector de Argelia hizo este comentario : “En el mundo árabe, nuestros líderes no aceptan ningún soborno menor a un millón de dólares : el dinero debe ser depositado en un banco suizo. Olmert es un tonto si solo se limitó a recibi r una cantidad de pocos miles de dólares.” 
 
Otro comentario, esta vez de Ahmed, de Jordania, también se refiere a la suma : ¿ Sólo unos pocos miles de dólares? ¡ Qué imbécil! ¡Esto es lo que un ministro egipcio recibe por día, el jefe de una compañía saudita recibe en 45 minutos o un funcionario importante en Kuwait recibe en 5 minutos! 
 
Gracias a la relativa impunidad que brinda Internet algunos críticos árabes se atreven a ir más lejos y cuestionan algunos axiomas sobre el “enemigo sionista”.
 
 Por ejemplo Eashid Bohairi de Kuwait ; “Juro que Israel es un país que va a tener éxito. Ellos están investigando a su primer ministro por algunas decenas de miles de dólares. ¿ Y qué pasa con los millones de dólares que Mahmud Abbas y la Autoridad Palestina robaron? ¿ Cómo es posible que el pueblo palestino esté hambriento? 
 
O Hani de Ramalla : “Este es el mejor ejemplo de democracia. !Basta de dictaduras en el mundo árabe. Aprendamos del ejemplo israelí. Debemos beneficiarnos de su democracia.” 
 
Pero nadie llega tan lejos como un lector de Arabia Saudita que utiliza el provocativo seudónimo de “Amigo de Israel” : “Israel es un país que merece existir y merece nuestro más profundo respeto.Yo quisiera ser ciudadano de ese Estado”

Egon Friedler

Mingote for ever

Junio 17, 2009
Los grandes humoristas se han caracterizado siempre por haber sidopucherazo capaces de ridiculizar de un modo hiriente al poder público, y al mismo tiempo haber tenido la habilidad suficiente como para retratar el clima, o el estado de opinión, de una sociedad en un momento concreto. Antonio Mingote, uno de los mayores genios del humor gráfico en la historia de nuestro país, retrató el clima español, ante un referéndum absurdo al que fueron convocados los españoles, con un “Vote Gundisalvo; a usted qué más le da”.

Han pasado muchos años y nos encontramos ante una situación similar. El paisaje que contemplamos subleva el espíritu de cuantos lo observan. En los escombros de la mítica Persia, hoy tétrico Irán, se han celebrado unas elecciones de pantomima. En un país sometido a una tiranía supuestamente teocrática, donde ni siquiera se reconoce la dignidad de la mujer, la homosexualidad se castiga con la horca, o los jóvenes han sido privados del acceso a internet, se ha producido una consulta popular entre dos Gundisalvos.

Como pasaba en la España de los cincuenta, cuando se presentaban varias listas de Falange en las elecciones municipales, no por ser todos iguales a fuer de ser los únicos, es indiferente la victoria; la moqueta, el despacho y el chófer no son bienes despreciables, y mucho menos en los países pobres. En el Irán incivilizado, aunque integrante de la infame “Alianza de Civilizaciones”, se andan produciendo manifestaciones, expresiones de descontento masivas ante el presumible pucherazo perpetrado por su actual presidente Mahmud Ahmadineyad. Su Gundisalvo alternativo es Mir Husein Musavi.

Parecemos las liebres de la fábula discutiendo si son galgos o son podencos, ¿qué más da? Son los candidatos autorizados por un régimen tiránico basado en el terror como es el de los ayatollahs, que dejó Homeini como herencia hace ahora veinte años. El Consejo de Guardianes integrado por seis clérigos islámicos del máximo rango y seis adeptos decidirá quién es el candidato más conveniente para continuar sembrando el terror. Lo importante para el Gobierno iraní no es que la población padezca una tasa de paro del 30%, lo fundamental es mantener a Hizbolá en el Líbano, a Hamás en la franja de Gaza y desarrollar su potencial nuclear.

Seguirá siendo una cuestión esencial el mantener un decidido aire antiamericano, para que los acomplejados progres europeos les continúen prestando los medios de comunicación necesarios para vomitar su propaganda. Sea Ahmadineyad o Musavi, la política respecto al Estado de Israel será la misma; la amenaza y la agresión encubierta, es decir, el hostigamiento incesante al único Estado democrático de la zona. Un Estado rico como Irán está sometiendo a su población a un empobrecimiento deliberado. Sólo con una sociedad mayoritariamente analfabeta y aislada del exterior, se puede sostener un régimen así. Me da igual quien gane. Me importa quien ayudará a Israel pasado mañana frente al Gundisalvo de turno

Juan Morote
Fuente: Libertad Digital.com

Que suerte tienen de no ser israelíes…ni judíos

Junio 7, 2009

Podemos quedarnos sentados esperando una reacción de la izquierda europea, jong_ilde la prensa española contra los coreanos del sur, de los medios en general pero sobre todo, podemos quedarnos sentados hasta el aburrimiento que con toda seguridad, la izquierda española no dirá ni mu. Ah, y olvidémonos de las manifestaciones multitudinarias por todo el continente contra la reacción surcoreana, ¿qué digo? ¿por toda Europa? ¡¡por todo el mundo!!

 

Y es que los coreanos del sur tienen a su favor un simple detalle, que ni Corea es Israel, ni los coreanos son ísraelíes ni judíos.
No me negarán que eso es una suerte porque la respuesta surcoreana llega mucho, pero mucho antes de que su vecina Corea del Norte haya siquiera lanzado un misil sobre el territorio de su vecino del sur.
En otras palabras, no se ha producido una agresión y ya se está hablando de dura respuesta por tierra, mar y aire. ¿Tienen o no tienen suerte los surcoreanos de no ser Israel?

 

Resulta que le pueblo judío lleva décadas padeciendo el zarpazo sangrante del comportamiento animal del terrorismo islámico y del odio irracional del mundo musulmán y el mundo entero, jaleados por una prensa absolutamente contraria (haga lo que haga Israel) y una izquierda totalmente adlátere del islamismo, animan, aplauden, gritan, vociferan, maldicen, insultan y buscan entre unos y otros contribuir a la desaparición del estado de Israel. Al judío no lo quieren ni aquí ni en la galaxia, simplemente no nos quieren. Algo habrá que hacer digo yo. ¿Ha pensado el gobierno de Israel en cambiar de nombre al estado? igual si nos llamáramos palestinos del oeste, árabes del norte o jordanos del sur el mundo nos dejaría en paz ¿no?.

 

De acuerdo, imaginemos el escenario, el loco de Jong Il lanza un misil contra sus vecinos, que una cosa es jugar a la guerra y otra muy diferente que uno de los países más paupérrimos del planeta se quiera meter con el primo de zumosol, ¿cuál sería la reacción normal y lógica de cualquier país del mundo?…y eso sin que ni la prensa mundial ni la izquierda europea se metieran a criticar la dureza de una reacción justificada frente a semejante acto de locura. Ni siquiera el mundo islámico, tan amigo de criticar el mal genio de Israel frente a las constantes agresiones de todos sus vecinos, diría “esta boca es mía”.

 

Corea del norte es a su vecino y hermano coreano del sur lo que Ahmadinejad e Irán son, no solo a Israel sino además a los países musulmanes del área y al mundo realmente civilizado de occidente. Hasta los japoneses están pensando en cuál será la mejor respuesta, obviamente, contundente y definitiva, para que el tontaina de Kim Jong Il no vuelva a tocarle las narices a nadie. Pero ya ven como son las cosas, Corea del sur puede acordarse de la madre y del padre de Corea del norte y el mundo ni se inmuta…bueno el mundo no se inmuta nunca excepto cuando las victimas son los terroristas islamofascistas del espectro palestino, y el Tazhal de Israel quien ha librado al planeta de esas sanguijuelas.

 

Ay mundo ¿estás listo para tu viaje a las profundidades del infierno? es para lo más te estás preparando.
Y es que lo dicho, Corea del sur tiene la inmensa suerte de no ser Israel, y sus habitantes no ser judíos.

 

Se busca buena gente para construir un mundo

Rafael T.Perez
07 Junio 2009

http://www.kolisraelorg.net

TOTALITARISMO VS. DEMOCRACIA

Diciembre 14, 2008

Terrorismo y magnicidio en la historia
 Por Óscar Elía Mañú

Dentro del esfuerzo que a través de la colección Astrolabio está llevando a cabo la editorial Eunsa para acercarse alroma problema estratégico más acuciante de nuestro tiempo destacamos dos títulos recientes: Terror.com, de Alfonso Merlos, y la obra colectiva –dirigida y coordinada por Mercedes Vázquez de Prada– Terrorismo y magnicidio en la historia.

Terrorismo y magnicidio… es una obra multidisciplinar –en la que participan filósofos, historiadores, juristas y psicólogos– fruto de unas jornadas organizadas por la Universidad de Navarra en el año 2007. Son quince capítulos dedicados al magnicidio y su justificación, al terrorismo internacional y nacional, a las víctimas y a la lucha contra el terror. De entre todos destacan los escritos por Juan Fernando Sellés, Francisco Javier Navarro, Amalio Blanco, Darío Díaz, Jesús María Usunáriz y Álvaro Ferrary.
 
La obra arranca con el magnicidio que más ha atraído a politólogos, historiadores y filósofos. Si hay un episodio que muestre toda la complejidad moral del magnicidio, y que lo simbolice, es, precisamente, el que tuvo por víctima a Julio César. ¿Cómo se justifica el asesinato de la más alta autoridad? ¿Bajo qué circunstancias está permitido hacerlo? ¿Quiénes están legitimados para hacerlo? La pregunta que atañe a la legitimidad de la violencia en el caso de César es paradigmática: inquiere sobre las intenciones morales, las consecuencias institucionales, los cálculos en la lucha por el poder. Más la pregunta por el magnicidio y por el terrorismo es, en verdad, una pregunta política.
 
En el de Julio César se dan cita todas las dudas que sobre el magnicidio recorrerán la historia posterior. Y esta reflexión tiene una parada necesaria en nuestro país. Los españoles desconocemos hasta qué punto la Escuela de Salamanca representa un hito en la historia del pensamiento económico y político mundial. Sus autores no sólo se adelantaron en la defensa del libre mercado y en la reflexión sobre el derecho internacional: reflexionaron sobre el poder político, los gobernantes, la sociedad y la violencia.
 
Francisco de Vitoria, Bartolomé de las Casas o Domingo de Soto llegaron a la reflexión sobre el regicidio a partir de la reflexión sobre el poder: éste, en propiedad, reside sólo en Dios, y sólo después queda depositado en el Gobierno. Y éste, al fin y al cabo, no es sino una pieza más en el orden natural humano. Por eso nuestros autores dieron tanto valor a las virtudes del gobernante… y a las del gobernado, subrayando que ambos tienen, ante todo, deberes que cumplir.
 
El poder del gobernante está sometido a múltiples limitaciones: las del Derecho Natural, las del consentimiento de la comunidad, las de las Cortes. El problema surge cuando el rey se convierte en tirano: atenta entonces contra el orden natural y social de las cosas. Y llega la terrible conclusión de Bartolomé de las Casas, citado por Jesús María Usunáriz en su texto: “El que usa mal del dominio no es digno de señorear, y al tirano ninguna fe, ni obediencia ni ley se debe guardar (…) tienen derecho los señores a hacer la guerra contra el tirano y también tienen derecho los súbditos” (p. 103).
 
Desde la jerarquía natural, la Escuela de Salamanca defendió el tiranicidio, precisamente, porque el poder político no era el poder más alto. Le sobrepasaban la ley y la ley natural, que podían justificar el asesinato del gobernante en determinadas circunstancias: quien lo cometa ha de estar legitimado para ello, y ha de hacerlo sobre la base de unos fines legítimos de restauración y siempre y cuando no quede prácticamente más remedio.
 
Todo cambió con la modernidad. El poder político pasó a ser el único legítimo, y la ley natural fue sustituida por el derecho natural y la ideología. Ésta, la concepción total del hombre, de la política y de la historia, acabó imponiendo sus brutales necesidades: ¿qué no está permitido al hombre cuando busca el paraíso anarquista, socialista,  islámico? “Para construir un orden nuevo, para edificar el paraíso pensado sobre la faz de la tierra, es necesario primero destruir todo orden existente: la destrucción del orden social vigente señala el camino áspero que conduce al reino de la libertad”, señala Alvaro Ferrary (p. 255). La ideología señala que todo está permitido porque el objetivo es tan absoluto que se impone incluso violentamente al ser humano.
 
Es así como la violencia se convierte en instrumento político; un instrumento necesario. Por eso bastó que Bakunin, en su Catecismo revolucionario, hiciera de la violencia un elemento central, y que Lenin la institucionalizara en el Partido y los sóviets, para que el progresismo la ejerciera o defendiera, incluso hoy en día, si se dirige contra el sistema liberal-parlamentario.
 
La identificación entre ideología y violencia ha tenido otro efecto: la atracción de los intelectuales por la destrucción y el fuego revolucionarios. Se muestran obsesionados con un mundo ideal, “ante el cual no cabe neutralidad, sino un compromiso activo y decidido, cuyo desenlace último no puede consistir en otra cosa más que en un triunfo total y decidido” (p. 254). Desde la más completa irresponsabilidad, escritores, pensadores y artistas acabaron por defender, jalear y justificar la violencia revolucionaria, por salvaje y bárbara que fuera. Hemos vuelto a verlo, estupefactos, a partir de septiembre de 2001.
 
La identificación del terrorismo con la ideología es casi automática, sea ésta socialista, nacionalsocialista o islamista, pues consideran urgente la ruptura del orden. Por cierto, y pese a la interpretación que hace el progresismo: el origen del terrorismo no está en la pobreza, sino en las mismas ideologías totalitarias, tanto cuando ejercen la violencia como cuando, desde la frustración, la provocan. Como afirma Maria Eugenia López-Jacoíste, “la mala gobernanza, la falta de derechos civiles y los abusos de los derechos humanos son condiciones que favorecen las situaciones de violencia extrema” (p. 356). El resto, en la sociedad de la información, es bien sabido: la frustración ante regímenes árabes impresentables, internet y la globalización de nuestras vidas nos llevaron al 11 de Septiembre.
 
Fue con el World Trade Center, el 11 de Marzo o el 7 de Julio cuando la presencia del mal se hizo patente a media humanidad. Y precisamente al mal dedica Juan Fernando Sayés unas reflexiones antropológicas y filosóficas muy interesantes. El mal alcanza dramáticamente a las víctimas del terror, física y psíquicamente. Pero además su ejercicio consume poco a poco al propio terrorista, erosiona su humanidad, lo convierte en un ser despiadado y desalmado. Cuanto más se ejerce el terror, más banal parece, más necesario, más lógico. Hacer el mal empuja a hacer el mal, y el terrorista se hace más terrorista conforme actúa. Como afirman Amalio Blanco y Darío Díaz, el terrorista tiene una intención explícita de dañar y asesinar, lo que cada vez adquiere menos importancia, al fungir el fanatismo ideológico de justificación.
 
simiodehamasPara el terrorista el uso de la violencia puede terminar siendo algo rutinario, banal, pero a sus víctimas esa violencia les asalta brutalmente, empequeñeciéndolas, acosándolas: “De pronto la existencia se paraliza, como si todos los mecanismos que la animan hubieran quebrado al unísono; queda en suspenso, rodeada de espantos, taladrada de dolor y estremecida por las sombras. Estamos solos, perdidos en medio de una vasta explanada carcomida por las ruinas” (p. 309).
 
Y esto es sólo al principio, cuando aparecen las secuelas psíquicas, las pesadillas, los sobresaltos. Luego, a medida que pasa el tiempo, es cuando afloran las consecuencias emocionales, que son las que rompen definitivamente a la víctima. El estudio de Elena Iñigo muestra cómo la víctima lo es de manera integral, porque es su vida en cuanto tal lo que ha sido atacado en su raíz, tanto física como psicológicamente. No basta, por tanto, con cubrir las necesidades afectivas o psicológicas. Debe ser la sociedad entera la que institucional, moral y jurídicamente sostenga a aquellos que han caído en nombre de la democracia.
 
Y ello porque la cuestión fundamental que se esconde tras el terrorismo es la lucha total entre el totalitarismo y la democracia. Es el totalitario el que ejerce el terror, continuación necesaria de su ideología. Ante esto, la cuestión es saber cuál es la capacidad de aguante de la sociedad democrática.
 
Volvamos ahora al principio: el asesinato de César no formó parte de ningún plan de restauración republicana, sino repartirse el poder entre los más poderosos de los conjurados. Éstos eran una minoría, como minoritarios son los grupos totalitarios. Eso sí, están bien organizados y conocen los puntos débiles de la sociedad moderna.
 
He aquí el problema, y la actualidad del libro. Como afirma Ferrary en la conclusión, hay que prestar atención al “peligro que supone la subordinación de las libertades y de la democracia al predominio político hegemónico de esas minorías y grupos supuestamente capaces de garantizar una buena política y una buena moral” (p. 414). Es ley eterna de la política que una minoría bien organizada, provista de una ideología lo suficientemente fanática, y con los medios necesarios, puede acabar con un régimen político. Y eso es tan cierto ahora como en tiempos de Julio César.
 
PS: Dejamos fuera de comentario dos colaboraciones institucionales, esperpénticas, que deslucen la obra. Una corre por cuenta de Cándido Conde-Pumpido: este “Terrorismo y poder judicial” resulta, tras el escándalo de la legalización de ANV, obsceno; la otra es de Miguel Sanz, que tras denunciar valientemente la negociación de Rodríguez Zapateo con ETA se convirtió en un decidido partidario de su política antiterrorista, dando inicio a un espectáculo lamentable que traerá aún muchos disgustos.
 
 
MERCEDES VÁZQUEZ DE PRADA (ed.): TERRORISMO Y MAGNICIDIO EN LA HISTORIA. Eunsa (Pamplona), 2008, 421 páginas.
 
ÓSCAR ELÍA MAÑÚ, analista del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES).

En una generación o dos los EE.UU. se preguntaran: ¿Quién perdió Europa?

Noviembre 30, 2008

Discurso de Geert Wilders

Diputado holandés y Presidente del Partido para la Libertad de los Países Bajos. chamberlain-munich-conference-1938

25 de septiembre de 2008. Cuatro Estaciones, New York.

Auspiciado por el Hudson Institute

Queridos amigos, Muchas gracias por invitarme. Es grato estar en Four Seasons. Yo vengo de un país que tiene sólo una temporada: una temporada de lluvias que comienza el 1 de enero y termina el 31 de diciembre. Cuando tenemos tres días de sol seguidos, el Gobierno declara emergencia nacional. Por lo tanto, Four Seasons, (Cuatro Estaciones) es nuevo para mí.

Es magnífico estar en New York. Cuando veo los rascacielos y edificios de oficinas, creo en lo que Ayn Rand dijo: ‘El cielo sobre Nueva York y la voluntad del hombre hecha visible.’ Por supuesto. ¡Que habría sido en todas partes sin los holandeses! Todavía averiguarían cómo comprar esta isla a los indios. Pero nos complace ver que hicimos por ustedes. Y, francamente, ustedes hicieron un trabajo mucho mejor de lo que posiblemente se podría haber hecho.

Yo vengo a América con una misión. No todo está bien en el Viejo Mundo. Hay un enorme peligro inminente, y es muy difícil ser optimista. Podemos estar en la fase final de la islamización de Europa. Esto no sólo es un peligro claro y actual para el futuro de la propia Europa, es una amenaza para América Latina y la simple supervivencia de Occidente. El peligro inminente que veo es el escenario de América como el último hombre de pie. Veo a los Estados Unidos como el último bastión de la civilización occidental frente a una Europa islámica. En una generación o dos, EE.UU. se preguntará a si mismo: ¿Quién ha perdido Europa? Patriotas de toda Europa arriesgan sus vidas cada día para evitar, precisamente, que este escenario se convierta en una realidad.

Mi breve conferencia consta de 4 partes.

En primer lugar voy a describir la situación sobre el terreno en Europa. A continuación, voy a decir algunas cosas sobre el Islam. En tercer lugar, si ustedes todavía están aquí, voy a hablar un poco sobre la película que acaban de ver. Para terminar les contaré acerca de una reunión a celebrarse en Jerusalén.

La Europa que conocemos está cambiando. Ustedes han visto probablemente los hitos. La Torre Eiffel y Trafalgar Square y los edificios de la antigua Roma y quizás los canales de Ámsterdam. Todavía están allí. Y todavía se puede mirar lo mismo, como fue hecho hace cien años.

Pero en todas estas ciudades, a veces, a pocas cuadras de su destino turístico hay otro mundo. Un mundo que muy pocos visitantes ven y que no aparece en su guía turística. Es el mundo paralelo de la sociedad musulmana creada por la inmigración en masa. En toda Europa una nueva realidad va en aumento: todo es musulmán, son muy pocas las personas nativas que residen en esos barrios o incluso son vistos. Y si es así, podrían lamentarlo.

Esto va para la policía también. Es el mundo de cabeza de pañoletas, donde las mujeres caminan alrededor, en menor número por las tiendas, con cochecitos de bebé y un grupo de niños. Sus maridos, o amos de esclavos, si Ud. lo prefiere, caminan tres pasos por delante. Con muchas mezquitas en la esquina de la calle. Las tiendas tienen signos que Ud. y yo no podemos leer. Será muy difícil encontrar alguna actividad económica. Son ghettos musulmanes controlados por fanáticos religiosos. Barrios musulmanes que se multiplican en las ciudades de toda Europa y que son los elementos básicos para el control territorial de cada vez más porciones de Europa, calle por calle, barrio por barrio, ciudad por ciudad.

En la actualidad hay miles de mezquitas en toda Europa. Con congregaciones más grandes de las que hay en las iglesias. Y en cada ciudad europea hay planes para construir súper mezquitas que dejarán diminutas a toda iglesia en la región. Evidentemente, la señal es la siguiente: nosotros imponemos la regla.

Muchas ciudades europeas ya tienen una cuarta parte musulmana: acaban de tomar Ámsterdam, Marsella y Malmö en Suecia. En muchas ciudades la mayoría de la población menor de 18 años es musulmana. París está rodeada por un anillo de barrios musulmanes. Mohammad es el nombre más popular entre los niños en muchas ciudades. En algunas escuelas primarias de Ámsterdam la granja ya no puede ser mencionada, porque eso significaría también mencionar el cerdo, y sería un insulto a los musulmanes. Muchas escuelas estatales en Bélgica y en Dinamarca sólo sirven alimentos ‘halal’ a todos los alumnos. En vez de existir tolerancia, los gays de Ámsterdam son golpeados casi exclusivamente por musulmanes.

Las mujeres no-musulmanas habitualmente escuchan ‘puta, puta’. Las antenas satelitales no apuntan a las estaciones de televisión local, pero si a las estaciones del país de origen. En Francia, se recomienda a los maestros de las escuelas evitar los autores que se consideren ofensivos para los musulmanes, incluidos Voltaire y Diderot, lo=2 0mismo en el caso de Darwin. La historia del Holocausto, en muchos casos ya no se enseña, porque hiere la sensibilidad de los musulmanes. En Inglaterra los tribunales de la Sharia son ahora, oficialmente, parte del sistema jurídico británico. Muchos barrios en Francia no son zonas para la mujer sin la cabeza cubierta con pañuelos. La semana pasada, un hombre casi murió después de ser golpeado por musulmanes en Bruselas, porque bebió durante el Ramadán.

Los judíos huyen de Francia en números record. Se escapan de la peor ola de antisemitismo desde la Segunda Guerra Mundial. El francés es ahora comúnmente hablado en las calles de Tel Aviv y Netanya, Israel. Podría seguir permanentemente con historias como esta. Historias acerca de la islamización.

Un total de cincuenta y cuatro millones de musulmanes viven ahora en Europa. La Universidad de San Diego recientemente calculó que un asombroso 25 por ciento de la población en Europa será musulmana dentro de 12 años a partir de ahora. Bernhard Lewis ha pronosticado una mayoría musulmana a finales de este siglo.

Ahora estos son sólo números. Y los números no serían una amenaza si los inmigrantes musulmanes tuvieran un fuerte deseo de integrarse. Sin embargo, hay pocos indicios de ello. El Pew, Centro de Investigación, informó que la mitad de los franceses musulmanes ven su lealtad al Islam superior a su lealtad a Francia. Un tercio de los musulmanes franceses no se oponen a los ataques suicidas. El Centro Británico para la Cohesión Social informó que un tercio de los estudiantes musulmanes británicos están a favor de un califato en todo el mundo. Un estudio holandés informó que la mitad de los musulmanes holandeses admiten ‘entender’ los ataques del 11 de septiembre

La demanda de los musulmanes es lo que ellos llaman «el respeto». Y así es como les damos respeto. Nuestras elites están dispuestas a darles. Eso es ceder. En mi propio país hemos sido llamados por un miembro del gabinete a convertir los días festivos musulmanes en días de fiestas oficiales del estado. O declaraciones de otro miembro del gabinete, diciendo que el Islam es parte de la cultura holandesa.
O una afirmación del abogado general Demócrata Cristiano que esta dispuesto a aceptar la sharia en los Países Bajos si hay una mayoría musulmana. Tenemos miembros del gabinete con pasaportes de Marruecos y Turquía.

Las demandas musulmanas son apoyadas por el comportamiento ilegal, que van desde delitos menores y de violencia al azar, por ejemplo, -contra los trabajadores de ambulancia y los conductores de autobús-, a los pequeños disturbios. París ha sido testigo del levantamiento en los suburbios de bajos ingresos, el banlieus. Algunos prefieren considerar que se tratan de incidentes aislados, pero yo lo llamo una intifada musulmana. Denomino a los autores ‘colonos’. Porque eso es lo que son. Ellos no vienen a integrarse en nuestras sociedades, sino que vienen a integrar nuestra sociedad en sus Dar-al-Islam. Por lo tanto, son colonos.

Gran parte de esta violencia en las calles que mencione se dirige exclusivamente contra los no musulmanes, obligando a muchos nativos a abandonar sus barrios, sus ciudades, sus países.

Los políticos tímidos lejos están de adoptar una postura en contra de esta creciente sharia. Ellos creen en la igualdad de todas las culturas. Por otra parte, en un nivel mundano, los musulmanes son ahora un voto decisivo que no puede ser ignorado.

Nuestros muchos problemas con el Islam no pueden explicarse por la pobreza, la represión o la Comunidad Europea del pasado colonial, como dicen las reclamaciones de la izquierda. Tampoco tiene nada que ver con los palestinos o las tropas americanas en Iraq. El problema es el Islam en sí.

Permítame darles un resumen del Islam 101. (NTr: Web que explica el Islam) Lo primero que necesitan saber sobre el Islam es la importancia del libro del Corán. El Corán es la palabra personal de Allah, revelado por un ángel a Mahoma, el profeta. Aquí es donde comienza la molestia. Cada palabra en el Corán es la palabra de Alá y por lo tanto no abierto a la discusión o interpretación. Es válido para todos los musulmanes y para todos los tiempos. Por lo tanto, no existe tal cosa como un Islam moderado. Claro, hay un montón de musulmanes moderados. Sin embargo, un Islam moderado no existe.

El Corán pide odio, violencia, sumisión, asesinato y terrorismo. El Corán exhorta a los musulmanes a matar a los no musulmanes para aterrorizarlos y para cumplir con su deber de emprender la guerra: la jihad violenta. Jihad es un deber para cada musulmán, el Islam es gobernar el mundo – por la espada. El Corán es claramente antisemita, describiendo a los judíos como monos y cerdos

La segunda cosa que se necesita saber es la importancia del profeta Mohammad. Su comportamiento es un ejemplo para todos los musulmanes y no puede ser criticado. Ahora, si Mohammad ha sido un hombre de paz, digamos como Gandhi y la Madre Teresa unidos en uno solo, no habría ningún problema. Sin embargo, Mohammad fue un caudillo, un asesino de masas, un pedófilo, y tenia varios matrimonios al mismo tiempo. La tradición islámica nos dice la forma en que luchó en las batallas, cómo asesino a sus enemigos e incluso hubo prisioneros de guerra ejecutados. Mohammad mismo sacrifico a la tribu judía de Banu Qurayza. Aconsejo sobre las cuestiones de esclavitud, pero nunca aconsejo liberar a los esclavos. El Islam no tiene otra moral que el avance del Islam. Si es bueno para el Islam, es bueno. Si es malo para el Islam, es malo. No hay ninguna zona gris u otro lado.

El Corán como Alá, la propia palabra, y Mahoma como el hombre perfecto son las dos facetas más importantes del Islam. Que nadie se engañe que el Islam es una religión. Claro, tiene un dios, y en el futuro 72 vírgenes. Pero, en su esencia, el Islam es una ideología política. Es un sistema que establece las disposiciones para la sociedad y la vida de cada persona. El Islam quiere dictar cada aspecto de la vida. Islam significa ’sumisión’. El Islam no es compatible con la libertad y la democracia porque se impone por la sharia. Si usted quiere comparar el Islam a algo, compárelo con el comunismo o nacional-socialismo, estas son todas las ideologías totalitarias.

Esto es lo que necesitan saber sobre el Islam con el fin de entender lo que está sucediendo en Europa. Para millones de musulmanes el Corán y la vida de Mohammad no tienen 14 siglos de antigüedad, son una realidad cotidiana, un ideal, que guía todos los aspectos de sus vidas. Ahora saben por qué Winston Churchill ha llamado al Islam ‘la fuerza más retrógrada en el mundo’, y la razón por la que Mein Kampf fue comparado con el Corán.

Lo que me lleva a mi película, Fitna.

Yo soy un legislador, y no un cineasta. Pero sentí que tenía la obligación moral de educar sobre el Islam. El deber de dejar claro que el Corán está en el corazón de aquello que algunas personas llaman terrorismo, pero es en realidad la jihad. Quería demostrar que los problemas del Islam están en el centro del Islam, y no pertenecen a su margen.

Ahora, desde el día en que el plan de mi película se hizo público, causó bastante revuelo en los Países Bajos y en toda Europa. En primer lugar, hubo una tormenta política con líderes del gobierno con gran pánico en todo el continente. Los Países Bajos fueron puestos bajo una mayor alerta de terror a causa de posibles ataques o una revuelta por parte de nuestra población musulmana. La rama holandesa de la organización islámica Hizb ut-Tahrir declaró que los Países Bajos los atacaban. Internacionalmente, hubo una serie de incidentes.

Los talibanes amenazaron con organizar más ataques contra tropas holandesas en Afganistán, y un sitio Web vinculado a Al Qaeda publicó el mensaje que debíamos ser asesinados, mientras que diversos muftíes en el Oriente Medio dijeron que yo sería responsable de todo el derramamiento de sangre después de la investigación de la película. En Afganistán y Pakistán, la bandera de los Países Bajos fue quemada en varias ocasiones. Muñecos que me representaban también fueron quemados. El Presidente de Indonesia anunció que nunca seré admitido de nuevo en Indonesia, mientras que el Secretario General de la ONU y la Unión Europea emitieron cobardes declaraciones en el mismo orden de ideas, como las formuladas por el Gobierno de los Países Bajos. Podría seguir y seguir. Es una absoluta vergüenza, una decepción.

Tuve gran cantidad de problemas legales seguidos y no han terminado todavía. El Estado de Jordania, actualmente, está litigando en contra mía Sólo la semana pasada se renovó en la Agencia de Seguridad informes sobre un aumento de alertas de terror en los Países Bajos a causa de Fitna.

Ahora, me gustaría decir algunas cosas acerca de Israel. Porque, muy pronto, nos reuniremos en su capital. La mejor manera para un político en Europa de perder votos es decir algo positivo acerca de Israel. El público ha aceptado con entusiasmo la narrativa palestina, y considera a Israel como el agresor. Yo, sin embargo, seguiré hablando bien de Israel. Veo la defensa de Israel como una cuestión de principios. He vivido en este país y lo he visitado decenas de veces. Yo apoyo a Israel. En primer lugar, porque es la patria judía después de dos mil años de exilio incluyendo Auschwitz, en segundo lugar porque es una democracia, y tercero porque Israel es nuestra primera línea de defensa.

Samuel Huntington escribe tan acertadamente: ‘El Islam tiene fronteras sangrientas’. Israel se encuentra precisamente en esa frontera. Este minúsculo país está situado sobre la falla de la jihad, frustrando su avance territorial. Israel se enfrenta a las líneas del frente de la jihad, como Cachemira, Kosovo, Filipinas, el sur de Tailandia, Darfur en Sudán, el Líbano, y Aceh, en Indonesia. Israel está simplemente en el camino. De la misma forma lo fue el oeste de Berlín durante la Guerra Fría.

La guerra contra Israel no es una guerra contra Israel. Es una guerra contra Occidente. Es la jihad. Israel esta simplemente recibiendo los golpes que se suponen para todos nosotros. Si no hubiera habido Israel, el imperialismo islámico habría encontrado otros lugares para liberar su energía y su deseo de conquista. Gracias a los padres israelíes que envían a sus hijos al ejército y permanecen despiertos en la noche, los padres de familia en Europa y América pueden dormir bien y soñar, desconocen los peligros que se ciernen.

Muchos en Europa argumentan en favor de abandonar Israel a fin de atender las quejas de nuestras minorías musulmanas. Pero si Israel fuera capaz, Dios no lo quiera, de caerse, eso no aportaría ningún consuelo a Occidente. Tampoco significaría que nuestras minorías musulmanas, de repente, cambiarían su comportamiento y aceptarían nuestros valores. Por el contrario, el final de Israel daría un enorme impulso a las fuerzas del Islam. Ellos, y con razón, ven la desaparición de Israel como prueba que Occidente es débil y condenado. El fin de Israel no significa el fin de nuestros problemas con el Islam, sólo seria el comienzo. Esto significaría el inicio de la batalla final de la dominación del mundo. Si Israel puede conseguirlo, se puede conseguir todo.

Por lo tanto, no es que Occidente tiene un interés en Israel. Es Israel.

Es muy difícil ser optimista frente a la creciente islamización de Europa. Todas las mareas están en contra de nosotros. En todos los frentes estamos perdiendo. Demográfico: el ímpetu esta con el Islam.
La inmigración musulmana es aún un motivo de orgullo dentro de los partidos gobernantes liberales. Las academias, las artes, los medios de comunicación, los sindicatos, las iglesias, el mundo de los negocios, toda la clase política, todos han sido convertidos a la teoría suicida del multiculturalismo. Los así llamados periodistas voluntarios etiquetan a todos los críticos de la islamización como una ‘extrema derecha’ o ‘racistas’. El establishment completo tiene toda la cara hacia nuestro enemigo. Izquierdistas, liberales y cristiano-demócratas están ahora todos en la cama con el Islam.

Esta es la cosa más dolorosa para ver: la traición de nuestras elites. En este momento en la historia de Europa, nuestras elites se supone que nos lideran. Para defender siglos de civilización. Para defender nuestra herencia. Para honrar nuestros eternos valores judeo-cristianos que han hecho de Europa lo que es hoy. Sin embargo, hay muy pocos signos de esperanza vistos a nivel gubernamental. Sarkozy, Merkel, Brown, Berlusconi, en privado, saben probablemente lo grave de la situación. Sin embargo, cuando la pequeña luz roja de la cámara se enciende, miran a la cámara y nos dicen que el Islam es una religión de paz, y todos debemos tratar de conseguir algo placentero y cantar Cumbayá. Ellos voluntariamente, participan en lo que el Presidente Reagan ha llamado tan acertadamente: ‘La traición de nuestro pasado, el despilfarro de nuestra libertad’.

Si hay esperanza en Europa, esta vendrá de la gente, no de las elites. El cambio sólo puede venir de los pueblos. Tiene que venir de los propios ciudadanos. Sin embargo, estos patriotas tendrán que tener un conjunto de políticas, leyes jurídicas y el establecimiento de los medios de comunicación.

En los últimos años se han producido algunos pequeños, pero alentadores, indicios de un renacimiento del espíritu europeo original. Tal vez las elites a su vez den la espalda a la libertad, el público no. En mi país, los Países Bajos, el 60 por ciento de la población considera a la inmigración masiva de musulmanes como el error número uno de la política desde la Segunda Guerra Mundial. Y otro 40 por ciento ve al Islam como la mayor amenaza para nuestra identidad nacional. No creo que la opinión pública en Holanda sea muy diferente de otros países europeos.

Las Fiestas Patrias que se oponen a la jihad son cada vez más, contra todos los pronósticos. Mi propio partido debutó hace dos años, con cinco por ciento de los votos. Ahora está en el diez por ciento en las encuestas. Lo mismo puede igualmente decirse de todos los partidos en Europa. Ellos son la lucha contra el establishment liberal, y están ganando bases en la arena política, un votante por vez.

Ahora, por primera vez, en estas Fiestas Patrias nos reuniremos e intercambiaremos experiencias. Puede ser el comienzo de algo grande. Algo que podría cambiar el mapa de Europa en los próximos decenios. También podría ser la última oportunidad de Europa.

En diciembre de este año una conferencia tendrá lugar en Jerusalén. Gracias al profesor Aryeh Eldad, miembro de la Knesset, seremos capaces de ver Fitna en la Knesset y discutir la construcción de la jihad. Estamos organizando este evento en Israel para hacer hincapié en el hecho que estamos todos juntos en el mismo barco, y que Israel es parte de nuestro patrimonio común. Los asistentes serán un público selecto. Las organizaciones racistas no se permitirán. Y vamos a admitir sólo las partes que sean sólidamente democráticas.

Esta conferencia será el inicio de una Alianza Europea de patriotas. Esta alianza servirá como eje de todas las organizaciones y los partidos políticos que se oponen a la jihad y la islamización. Por esta Alianza yo busco su apoyo.

Este esfuerzo puede ser crucial para América y el Oeste. América puede aferrarse al sueño que, gracias a su ubicación, está a salvo de la yihad y la sharia. Sin embargo, hace siete años a la fecha, todavía había humo pasando de cero, a raíz de los ataques que hizo añicos ese sueño. Sin embargo, hay un peligro aún mayor que los ataques terroristas, el escenario de América como el último hombre de pie.

Las luces pueden ir en Europa más rápidamente de lo que usted puede imaginar. Una Europa islámica significa una Europa sin libertad y sin democracia, un páramo económico, una pesadilla intelectual, y una pérdida de poderío militar para los Estados Unidos – como sus aliados se convierten en enemigos, enemigos con bombas atómicas. Con una Europa Islámica, sería América por sí sola para preservar el patrimonio de Roma, Atenas y Jerusalén.

Queridos amigos, la libertad es el bien más preciado de los regalos. Mi generación nunca tuvo que luchar por esa libertad, nos fue ofrecida a nosotros en bandeja de plata, por las personas que lucharon por ella con su vida. En toda Europa todos los cementerios de América nos recuerdan a los jóvenes muchachos que nunca volvieron a casa, y cuya memoria apreciamos. Mi generación no tiene esta libertad, somos simplemente sus custodios. Sólo podemos entregar esta difícilmente ganada libertad a los niños de Europa en el mismo estado en que se ofrece a nosotros. No podemos lograr un acuerdo con mulás e imanes. Las generaciones futuras nunca nos perdonarán. No podemos desperdiciar nuestras libertades. Simplemente no tenemos derecho a hacerlo.

Esta no es la primera vez que nuestra civilización está en peligro. Hemos visto los peligros antes. Hemos sido traicionados por nuestras élites antes. Ellos han estado con nuestros enemigos antes. Y, sin embargo, entonces, la libertad prevaleció.

Estos no son tiempos para tomar lecciones de apaciguamiento, capitular, regalar, o renunciar dando arriba o dando abajo. Estos no son tiempos de extraer lecciones del Sr. Chamberlain. Estos son tiempos que nos llaman a extraer lecciones del Sr. Churchill y las palabras que habló en 1942:

‘Nunca rendirse, nunca, nunca, nunca, nunca, en nada grande o pequeño, grande o chico, nunca rendirse salvo a las convicciones de honor y el buen sentido. Nunca ceder a la fuerza, nunca ceder ante el aparentemente aplastante poderío de los enemigos’