Las nuevas técnicas.
Ningún servicio dominical toma parte en este lugar. Esta congregación sólo se reúne los viernes en la noche y los sábados en la mañana. Nunca verás una cruz o un altar. Tiene un arón hakodesh (el arca sagrada) con una estrella de David adornando su cubierta y una bimá (mesa donde se dirigen los rezos) en el centro del santuario. La mayoría de los hombres que rezan usan kipot y sus tzitzit cuelgan de sus pantalones. El rabino de la congregación, entre otras cosas, lee la Torá y hace kidush cada Shabat. La mayoría de las mujeres visten con recato. Alegres saludos de “shabat shalom” y frases como “baruj Hashem”, pueden ser escuchados mientras parejas jóvenes se felicitan mutuamente. El santuario vibra al son de un moderno musical israelí. 
Si esto suena como la descripción de un templo tradicional judío, piénsalo otra vez. Lo escrito anteriormente es la descripción de cualquiera de las cientos de. “sinagogas” mesiánicas que florecen alrededor del mundo
¿Confundidos? Muchos lo están.
Esas congregaciones están diseñadas para parecer judías, pero son realmente iglesias fundamentalistas cristianas que utilizan los símbolos tradicionales judíos para atraer a los más vulnerables de nuestros hermanos judíos. Los “rabinos” mesiánicos, muchos de ellos judíos de nacimiento, están comprometidos a hacer que el pueblo judío conozca a Jesús. Su objetivo es hacer que el cristianismo sea más palpable para el judío ignorante, y para el horror de la comunidad judía, su mercadotecnia está resultando muy exitosa.
Hace veintidós años, doce congregaciones mesiánicas existían en los Estados Unidos. Hoy, existen más de 300 que activamente atraen y reclutan judíos, que por su falta de educación y bases judías, se están tragando las manipulaciones y técnicas persuasivas y retóricas del movimiento misionero. Adicionalmente, existen más de 600 misiones cristianas dedicadas a convertir al pueblo judío. Está estimado que hay más de 200.000 hebreo-cristianos en Norteamérica e Israel. Como consejero externo que trabaja con familias tratando de sacar de estas iglesias a alguno de sus familiares, puedo testificar que el costo en términos de almas judías es muy alto.
¿Quiénes Son Estos Misioneros?
Para poder entender las dinámicas del problema de los misioneros, primero debemos entender exactamente quiénes son estos misioneros.
Para la comunidad judía la palabra “misionero” es una palabra cargada con una multitud de malas concepciones. Típicamente, la palabra “misionero” está asociada con aquellas personas que se paran en las esquinas de las calles, distribuyendo literatura que trata de persuadir individuos a que crean en Jesús. Cuando pensamos en misioneros probablemente pensamos en una organización con miembros, listas de direcciones, secretarias y edificios que podemos señalar y decir: “¿Ves ese edificio en la calle 31, entre Lexington y Park (Cuarteles generales de los judíos para Jesús en Nueva York)? Esos son los misioneros”.
Esta es una de las muchas concepciones erróneas que tenemos en relación a los misioneros y su funcionamiento.
Hace unos cuantos años, di una conferencia en la ciudad universitaria de una universidad en Ohio. En mi conversación con el rector empezamos a conversar sobre el trabajo que hago. Inmediatamente me aseguró que su universidad no tenía el problema de los misioneros. Recalcó que hace unos años habían tenido misioneros que distribuían panfletos y utilizaban erróneamente símbolos judíos con el propósito de evangelizarlos. “Pero ya no tenemos eso” – insistió. 
“Dígame, ¿hay en su universidad fundamentalistas cristianos re-nacidos? – le pregunté.
Rápidamente contestó: “¿Qué? ¿Está bromeando? En esta zona del país estamos llenos de ellos!”. Entonces, le dije que realmente tenía un gran problema de misioneros en esta universidad porque en realidad, los re-nacidos fundamentalistas cristianos se dedican a llevar a cabo la idea de hacer que todo judío crea en Jesús.
Nuestro segundo error es que tendemos a ver el mundo cristiano como un grupo monolítico de gentiles que esencialmente creen en una cosa. De hecho, el mundo cristiano – con cientos de denominaciones y variantes que difieren en numerosos aspectos teológicos fundamentales – es mucho más diverso que el mundo judío. En un juego de beisbol, es a veces muy difícil saber quiénes son los jugadores sin una tarjeta con sus nombres. Vamos a dividir al mundo cristiano para que podamos saber precisamente sobre quién estamos hablando.
El Complejo Mundo Cristiano
La Iglesia Católica romana es la parte más grande del mundo cristiano. A pesar de sus pasadas relaciones amargas con el pueblo judío, hoy los católicos, en su mayor parte, no están interesados en convertir a los judíos. No necesito preocuparme de que un sacerdote católico vaya a evangelizar a alguno de mis pacientes en el hospital. Lo máximo que podría pasar es que él sea una de las personas que le muestren donde conseguir una comida kasher.
Otra área importante del mundo cristiano, especialmente en Norteamérica, es la comunidad protestante. Para nuestro propósito, vamos a dividirlo en dos grupos:
Un grupo, son los protestantes liberales (metodista, unitariano, etc..), que no están interesados en convertir a los judíos. Los grupos de protestantes liberales tienden a evitar cualquier tipo de evangelización judía. Sin embargo, es el otro grupo altamente motivado dentro de la comunidad protestante – el fundamentalista, los re-nacidos cristianos – quienes están intentando incondicionalmente convertir a los judíos.
Existen dos reglas fundamentales acerca de la evangelización judía que debemos siempre tomar en cuenta:
La primera regla es que el cristiano que hace el primer contacto crucial y exitoso con el judío nunca es un misionero profesional. No va a ser miembro del equipo profesional de los “judíos para Jesús”, ni de los “ministros del pueblo elegido”. Sino que es casi siempre una persona común – probablemente una secretaria en la oficina, un compañero de cuarto en la universidad o alguien en el mismo equipo de natación – quien hace esa conexión inicial. Sólo después del primer contacto con la persona normal es que vienen los misioneros profesionales a comenzar el proceso de conversión.
La segunda regla, es que la persona que hace el primer contacto con el judío es invariablemente gentil.
Es extremadamente raro que un “hebreo-cristiano” tenga éxito en el primer contacto con el judío. La traición de los hebreos-cristianos está en la mente de los judíos. Sólo después de que el cristiano ha hecho su primer encuentro crucial y exitoso con el judío es que los misioneros hebreo-cristianos entran en escena para finalizar la conversión.
En esencia, el papel central que juegan las misiones cristianas y los judíos para Jesús, es actuar como un filtro y apoyo para sus iglesias alrededor del mundo. Como resultado, estas “misiones judías” gastan muchos de sus recursos y mano de obra enseñándole a misioneros laicos en iglesias gentiles.
¿Qué tan serio es el problema que presentan estos fundamentalistas cristianos? ¿Cuántos re-nacidos cristianos existen hoy en día en los Estados Unidos?
Sus números no son pequeños. De acuerdo a la mayoría de las estimaciones, existen más de 50 millones de estadounidenses que se identifican a sí mismos como cristianos re-nacidos. Es decir que aproximadamente un quinto de los americanos es parte Hace unos años atrás, que un ministro de los asambleístas de D’os e me dijo -con franqueza- que prefería convertir a un judío que a 50.000 gentiles.
¿Por Qué Los Judíos?
Una pregunta que naturalmente viene a la mente es: ¿Por qué los judíos? ¿Por que están estos fundamentalistas cristianos tan obsesionados con la idea de hacer que el pueblo judío “conozca a Jesús”? ¿Por qué la división protestante más grande de los Estados Unidos, la Southern Bapist Convention, aprobó numerosas resoluciones alentando a más de 15 millones de miembros a que se dediquen a evangelizar a los judíos?
Existen diversas razones. 
Primero, el Nuevo Testamento específicamente le da prioridad a los judíos para la conversión. En el libro de Mateo (10;5), cuando Jesús está instruyendo a los apóstoles, les advierte: “No vayan a los caminos de los gentiles… sólo vayan hacia la oveja perdida de la casa de Israel”. El apóstol Pablo repite el mismo sentimiento en el primer capítulo del libro de Romanos, cuando declara: “Vayan con el judío primero, después con el griego (gentil)”. Encontramos en el Nuevo Testamento un recurrente y único énfasis en tratar de ir hacia los judíos, especialmente en los Evangelios, casi excluyendo a los gentiles.
La segunda razón se relaciona con la fascinación de la iglesia por la escatología, el estudio del Final de los días. Fundamentalistas cristianos están obsesionados con las profecías relacionadas al final de los días. Quieren saber cuándo vendrá el Mesías, cómo va a ser su llegada, a qué naciones se refiere el profeta Ezequiel cuando describe la guerra que librarán algunas naciones contra Jerusalén antes de la hora final, que dará lugar a la era mesiánica (Ezequiel 38-39). Bibliotecas cristianas tienen una sección dedicada especialmente a la escatología.
¿Cómo se relaciona a nuestro tema toda está especulación y discusión apocalíptica?
Al final del libro de Mateo (23;39), Jesús es citado haciendo una afirmación muy importante. Él dice: “No regresaré hasta que digas, ‘bendito es aquel que viene en el nombre del Señor”. Ya que Jesús estaba hablando a un público judío en el momento de hacer esta afirmación, los cristianos siempre han entendido esto como que Jesús no va a hacer su segundo regreso hasta que los judíos estén convertidos.
Por lo tanto, los judíos están retrasando su llegada. (esta interpretación es de recibo sólo para los fundamentalistas de quienes estamos hablando
Los fundamentalistas cristianos también creen que Jesús va a hacer su segundo regreso relativamente pronto y por lo tanto, los judíos deben ser convertidos para ese entonces masivamente, para poder hacer que Jesús regrese.
(Es importante tener en mente que existe una controversia considerable entre los cristianos acerca del año del nacimiento de Jesús. Muchos cristianos – basados en la opinión de Lucas – dicen que el año 2000 del nacimiento de Jesús es en el año 2007).
Finalmente, la razón más importante de la preocupación de la iglesia acerca de los judíos, es consecuencia del problema de credibilidad que la fe del judío presenta al cristianismo.
El Complejo del Mesías
Jesús era judío y los cristianos sostienen que es el Mesías prometido del cual hablaron los profetas. La idea sobre el Mesías – que vendrá al final de los días para implantar una sociedad utópica de amor, paz, y el conocimiento universal de un D’os – es exclusivamente judía. Fundamentalistas cristianos insisten que si los judíos tan sólo observaran sus escritos encontrarían a Jesús saltando literalmente en cada página. Por lo tanto, lo normal sería que si Jesús es el Mesías prometido, los judíos deberían ser los primeros en aceptar a Jesús, pero los judíos no aceptaron a Jesús.
Este ha sido siempre el problema de la iglesia cristiana desde su inicio. Es por esta razón que sólo la conversión de un judío al cristianismo le daría credibilidad – nunca la conversión de un gentil.
Volviendo un poco hacia atrás en la historia universal, sería, probablemente, muy difícil para cualquiera de nosotros pensar en otro programa que ha sido un fracaso tan grande como el de la insistencia en convertir a los judíos al cristianismo.
Tomemos en cuenta que el cristianismo se adueñó de Europa y de Latinoamérica de la noche a la mañana. Sin embargo, los judíos, con todos los problemas de persecuciones y exilios forzados, de todas maneras no se convirtieron.
Con la llegada del final del segundo milenio los evangelistas se enfrentaron a un serio dilema: ¿Cómo van a poder realmente hacer que los judíos acepten a Jesús?
Este problema no era un reto teológico fácil. Con el año 2.000 en puerta, dos convenciones críticas fueron convocadas hace más de 25 años. La primera tomo lugar en Suiza y la otra en Tailandia. Las preguntas principales en esos dos simposios fueron: ¿por qué la iglesia ha sido tan poco exitosa en esfuerzos pasados para convertir a los judíos? Y ¿cuáles son las nuevas técnicas para atraer masas de nuevos judíos conversos a la Iglesia para el final del siglo?
Fue en estos dos extraños lugares que fundamentalistas devotos pusieron al pueblo judío dentro de un microscopio. En realidad, fue en estas convenciones donde se dieron cuenta que tenían muchos retos con respecto a la conversión de los judíos.
El Problema de las Relaciones Públicas
El primer problema que descubrieron fue que tenían un problema de relaciones públicas. Concluyeron que el pueblo judío históricamente relaciona cristianismo con persecución. El pueblo judío generalmente se siente un tanto incómodo al escuchar las palabras “Jesucristo” y cuando ven una cruz o un elemento de la iglesia, raramente sienten un sentimiento de calidez al respecto. Por el contrario, mientras los cristianos tienden a sentirse bastante cómodos en sinagogas observando ceremonias judías, los judíos tienden a sentirse extraños en iglesias y ceremonias cristianas.
Al entender este problema, los fundamentalistas iniciaron un nuevo acercamiento que funciona más o menos así: “¿Eres judío? Nosotros, los cristianos, amamos al pueblo judío! ¿Persecución? No!, cualquier cristiano que ha perseguido a algún judío en nombre de Jesús no pudo haber sido un verdadero cristiano. Un cristiano verdadero sólo ama al pueblo judío!”.
Esta nueva técnica permite a los fundamentalistas evangelizar libremente a los judíos, distanciándose de los cristianos antiguos. De este modo, los judíos a convertir no van a sentirse enajenados al cristianismo.
Estos fundamentalistas se dieron cuenta, que simplemente sofocándonos con amor no podían ser totalmente efectivos. Los judíos no iban a comenzar a convertirse al cristianismo en masa porque los fundamentalistas condenaran el antisemitismo. Entendieron que la razón esencial por la cual los judíos no se convierten es porque no quieren dejar de ser judíos. 
Con este descubrimiento, estos misioneros desarrollaron un nuevo y extraordinario acercamiento al evangelismo judío. Es más menos así: “Cuando te estás convirtiendo en un creyente en Jesús, no te estás convirtiendo a otra religión. Por el contrario, estás convirtiéndote en un “judío realizado” o un “judío completo”. Después de todo, Jesús era judío y sus seguidores eran judíos; por lo tanto, creer en Jesús debe ser la cosas más judía que puedes hacer”.
Las sinagogas mesiánicas no observan festividades cristianas. Nunca vas a encontrar árboles de navidad o luces de colores en Diciembre al lado de una congregación mesiánica. Por el contrario, estos misioneros celebran festividades judías desde un enfoque cristiano. Alrededor del mundo, las congregaciones mesiánicas sostienen, elaboran y le hacen publicidad a su Seder de Pesaj.
Un Seder Mesiánico
En primera instancia, una mesa mesiánica del Seder aparenta ser muy tradicional, con todas las costumbres esenciales: Plato de Seder, Matzá y Vino. Una vez que la ceremonia empieza a desarrollarse, se comienza a dar uno cuenta que hay muchas cosas nuevas. Se les dice a los participantes que el vino en la mesa del Seder representa la sangre de Jesús/Yeshua, y la matzá representa su cuerpo.
¿Sabes cuál es la verdadera razón por la cual los judíos tienen tres matzot en su mesa del Seder? Para representar la divina trinidad: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. ¿Sabes por qué las matzot están perforadas? Porque Jesús fue también perforado al ser crucificado. ¿Sabes por qué las matzot tienen líneas? Porque Jesús tenía franjas al ser crucificado. ¿Por qué la matza del medio se rompe? Porque Jesús fue brutalmente quebrado al ser crucificado. ¿Por qué la matza es cubierta con una envoltura blanca? Porque Jesús fue envuelto en una tela blanca. ¿Por qué es escondida la matzá del medio? Porque Jesús fue escondido en la tumba después de su crucifixión. ¿Por qué la matzá es traída al final de la comida? Porque Jesús va a regresar por segunda vez al final de los días.
Las congregaciones mesiánicas nunca van a ser listadas en las páginas amarillas bajo el nombre de iglesias. Están siempre escritas bajo el título de sinagogas. Adicionalmente, el movimiento mesiánico ha creado una herramienta extraordinaria para el evangelismo judío: “las tarjetas de comunicación”. Esta tarjeta guía a los evangelizadores enseñándoles cómo hablar cuidadosamente con un judío para no impedir que sea un converso potencial. Es una tarjeta de dos columnas que puede ser llevada en la billetera, de fácil transporte y accesible para ser leída:
- No digas Jesucristo; No digas Yeshua, di el Mesías.
- No digas convertir; mejor dile “un judío completo, realizado y mesiánico”.
- No digas cristiano; di creyente en la Biblia, etc..
En esencia, el acercamiento fundamental del movimiento mesiánico busca eliminar las distinciones entre el judaísmo y el cristianismo para poder atraer a los judíos, ya que de otra forma los judíos no pueden aceptar el mensaje cristiano tan directamente. Para el horror del mundo judío, es una táctica que ha alcanzado un increíble éxito con los segmentos más vulnerables de nuestra comunidad – los más jóvenes, los más viejos y a nuestros hermanos de la ex Unión Soviética.
¿Por qué son los judíos tan vulnerables a estos misioneros? ¿Por qué los evangelizadores están teniendo tanta facilidad para sacar a los jóvenes judíos de nuestra comunidad?.
Quién es más vulnerable?
El objetivo fundamental del movimiento mesiánico es borrar las diferencias entre el judaísmo y el cristianismo para poder captar a los judíos, que de otra forma se resistirían al mensaje cristiano.
Para el horror del mundo judío es una táctica que ha funcionado en los segmentos más vulnerables de nuestra comunidad – los jóvenes, los viejos y nuestros hermanos rusos.
¿Por qué son tan susceptibles estos judíos al asalto de los misioneros? ¿Por qué los evangelizadores pueden convencer a nuestros jóvenes judíos con tanta facilidad?
No hay duda que la intensidad y obsesión tan dogmática que los fundamentalistas cristianos tienen en evangelizar a los judíos contribuye al éxito de grupos como los “judíos por Jesús”. Si estuviéramos cumpliendo nuestras obligaciones como judíos, una misión cristiana sería una amenaza muy pequeña para la integridad espiritual de nuestra comunidad, sin importar lo creativa, preparada o fundamentada que fuera. Pero una combinación letal de circunstancias y factores contribuyen a la fragilidad de la juventud judía.
Los adolescentes, ya sean hombres o mujeres, son vulnerables a los evangelizadores porque generalmente están inseguros de sí mismos, del mundo que los rodea y de la vida adulta que les espera. Los adolescentes y los jóvenes universitarios son buscadores por naturaleza – están buscando una identidad propia. Están por demás abiertos a sugerencias espirituales que van en contra de los valores de sus familias. Más aún, los adolescentes no son reconocidos por tener una gran auto-estima, ni por tener los pies sobre la tierra.
Para muchos jóvenes, la universidad es el lugar donde experimentan una autonomía total por primera vez en sus vidas. Muy pocos jóvenes son enviados a la universidad con una fuerte educación judía. Los misioneros están muy conscientes de cuan letal es esta combinación para los jóvenes judíos, y como resultado dirigen gran parte de su energía a evangelizar judíos en la universidad.
Examen de conocimientos judíos
Generalmente cuando estoy dando clases en universidades hebreas en los Estados Unidos, les hagp a los jóvenes una prueba de inteligencia judía. “Dime”, les pregunto, “¿Cuál era el nombre de la madre de Jesús y cuál era el nombre de la madre de Moisés?”. Ellos saben que María fue la madre de Jesús, pero muy pocos saben el nombre de la madre de Moisés. Pregúntales el nombre de dos libros del Talmud y dos libros del Nuevo Testamento y obtendrás, invariablemente, el mismo resultado. Es típico que los niños reciten el nombre de todos los evangelios de la Biblia cristiana y no tengan idea de los tratados del Talmud. La peor parte, es que hemos educado una generación de niños que saben muy poco sobre la religión que se les pide que abandonen.
Hace unos años, recibí la llamada de una madre histérica viviendo en Long Island. Había encontrado un Nuevo Testamento debajo del colchón de su hija. Hubo una terrible confrontación. La hija se fue de la casa y la madre supo que, desesperadamente, necesitaba ayuda.
Hablamos por un buen rato y resultó ser que su hija estaba involucrada en una congregación mesiánica de Long Island llamada Olive Tree. Le expliqué que si iba a ayudar, tendría que hacer una cita con su hija, entonces establecimos un lugar y una hora. Elizabeth no estaba muy contenta de encontrarse con alguien como nosotros, pero después de una buena presión materna, una cita fue establecida.
Cuando apenas conocí a Elizabeth parecía ser amigable. Después de cinco minutos me empezó a contar de su nueva fe. Me describió cómo, cuando estaba en la Universidad de Boston, su compañera de cuarto le dio de regalo un Nuevo Testamento. No lo leyó en ese momento, sino que lo dejó a un lado.
Me dijo que una noche se estaba sintiendo deprimida después de romper inesperadamente su noviazgo y decidió echarle una hojeada al Nuevo Testamento. “Empecé a hojearlo y llegué a un versículo que me movió de una manera muy especial. Penetró en mi alma a tal punto que supe que este Nuevo Testamento debería ser la palabra de D-os” – me dijo.
Le pregunté a ella qué versículo fue el que le dio tanta inspiración. Tomó la Biblia de la mesa y con sus dedos empezó a mover las hojas. De repente dijo: “Este es!”. Empezó a leer este versículo del libro de Marco: “Y deberás amar a D-os con todo tu corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas…”.
Esta jovencita no tenía idea de que esta frase sagrada es la frase más preciada y celebrada por el pueblo judío, y que está escrita en la Torá. No fue mucho después de esta cita memorable con Elizabeth, que ella regresó a la fe de sus antepasados. En menos de un mes Elizabeth se fue a Israel a estudiar a un seminario para mujeres por un año.
Retiros Fundamentalistas
Así como Elizabeth, muchos “hebreo-cristianos” te dirán que la primera vez que consideraron creer en Jesús fue en la Universidad. En el “campus universitario” es el primer lugar donde la gente está invitada a retiros fundamentalistas cristianos, rezos y clases sobre la Biblia. Lo que presencian ahí no se parece en nada a lo que han visto en alguna sinagoga. La gente se para en sus bancos, llorándole a Jesús y la curación toma lugar en los pasillos.
Los judíos mesiánicos son extremadamente amigables. Visita una congregación mesiánica: Si eres una cara nueva, los congregantes inmediatamente se acercarán a ti con palabras de bienvenida y sonrisas en el rostro. Van a querer saber quién eres, qué es lo que haces y si tienes un lugar donde comer.
La gente mayor también es bastante vulnerable al evangelismo judío. No es una pequeña coincidencia que haya más congregaciones mesiánicas en la península del sur de Florida que en cualquier otra región de Norte América.
Además de dificultades físicas, la gente mayor sufre de una amarga soledad. Los voluntarios de las misiones cristianas que salen a buscar a estos ancianos en sus asilos no se enfrentan a ninguna resistencia por parte de estas instituciones y sus residentes, ante sus actividades agresivas. Una sonrisa bonita y una cálida palmada no tienen precio para aquellos que están esperando la muerte. Con mentes que han sido debilitadas debido al pasar del tiempo, y un alma hambrienta por comodidad, nuestros abuelos y bisabuelos están siendo atrapados por este movimiento. Es muy bien sabido que los judíos rusos son el blanco principal para los evangelizadores. El comunismo en la Unión Soviética les robó cualquier tipo de educación judía o entendimiento de su herencia milenaria. Muy pocos de estos nuevos inmigrantes están familiarizados con las costumbres fundamentales de nuestra herencia, como lo son el Séder de Pesaj o la conexión con el Estado de Israel. Esto ha sido devastador para la comunidad judía rusa en América. Como resultado, las misiones evangelizadoras han invertido increíbles recursos y poder humano en las comunidades rusas en Israel, y en vecindarios como Brighton Beach o Brooklyn. Es una ironía que los judíos de la ex Unión Soviética que soportaron a los zares y a la Rusia comunista, sucumban rápidamente en manos de estos misioneros cristianevangelizadores de Occidente.
Algunos años atrás, me quedó claro que, incluso, mis pláticas estaban siendo escuchadas por mucha gente a lo largo de la nación, y que habían muchos jóvenes como Elizabeth a quien yo había sacado de estos grupos cristianos, la mayoría del pueblo judío no ha sido contactada. Muchos “hebreo-cristianos” que regresaron a su judaísmo se quejan de que tenían muy pocas fuentes disponibles para ayudarles a responder a los argumentos pasivos usados por los grupos como los “judíos para Jesús”.
Algo más se necesita hacer.
Es por eso que nuestra organización, Outreach Judaism, trabaja incansablemente con distintos programas multifacéticos diseñados especialmente en contra de los esfuerzos de estos fundamentalistas, que tienen como objetivo la conversión de los judíos.
Si las estimaciones son correctas, más de ocho mil judíos se convertirán al movimiento hebreo-cristiano este próximo año.
El cristianismo es llamado “la Iglesia”; sin embargo el judaísmo nunca es llamado “la sinagoga”.
El centro de la vida judía siempre ha sido un hogar judío. Esta fuente tan rica de nuestra herencia, conjuntamente con una educación judía segura, debe ser restaurada dentro de nuestro pueblo, y especialmente con nuestros jóvenes, pues ellos son nuestro futuro.
El Departamento tiene como política fundamental, al brindar información, que la misma no sea unilateral. Por ello, se incluyen noticias con las que no se coincide o se tiene reservas sobre las mismas.
Rav Tuvia Singer
Fuente: Torah.org